Alerta de salud pública: creciente vigilancia ante la fiebre de oropouche en América Latina
Por Redacción Curar con Opinión
La aparición de la fiebre de oropouche, una infección viral transmitida por mosquitos, ha generado una creciente preocupación en América Latina, especialmente a medida que se superan los 8.000 casos confirmados en cinco países de la región durante el primer semestre de 2024. Esta fiebre, que comparte síntomas con el dengue, ha despertado alarmas de salud pública similares a las que causó el brote de zika hace una década.
El Ministerio de Salud de Argentina ha asegurado a LA NACIÓN que, hasta el momento, no se ha registrado la circulación del virus oropouche (OROV) en el país. “Hasta la fecha, hemos notificado 890 casos negativos para dengue que fueron estudiados para oropouche, todos con resultado negativo [para OROV]”, confirmó el ministerio.
El Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Dr. Julio Maiztegui (Inevh-Anlis), centro nacional de referencia para el dengue y otros arbovirus, ha intensificado su vigilancia. El instituto está revisando casos negativos para dengue de la última epidemia para descartar la posible introducción del virus oropouche en el país.
La fiebre de oropouche ha sido identificada en Brasil, Bolivia, Colombia, Perú y Cuba, con un total de 8.078 casos confirmados hasta finales de junio, según el último informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En Brasil, las autoridades han reportado muertes asociadas al virus, incluyendo dos muertes confirmadas en mujeres jóvenes con síntomas graves similares al dengue, así como una muerte fetal y casos de microcefalia en recién nacidos.
La OPS ha emitido una cuarta alerta epidemiológica del año, instando a los países a reforzar sus sistemas de detección y confirmación, especialmente ante la presencia de casos fatales y transmisión vertical (de madre a hijo). La alerta se debe al incremento de notificaciones en áreas no tradicionalmente afectadas y a las complicaciones graves reportadas.
Aunque no se ha confirmado la circulación de oropouche en Argentina, el Ministerio de Salud ha instado a reforzar la vigilancia epidemiológica ante el aumento de casos en países vecinos y la presencia del vector principal, el jején Culicoides paraensis, en algunas provincias argentinas. La recomendación es realizar la detección de OROV en un porcentaje de casos sospechosos para garantizar una identificación temprana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado el nivel de riesgo del brote de oropouche en la región de moderado a alto, debido al aumento de infecciones y la falta de medidas adecuadas en algunos países. La fiebre de oropouche, con síntomas que pueden imitar al dengue (fiebre, cefalea, mialgias, artralgia, vómitos, náuseas y erupción cutánea), requiere un enfoque cuidadoso en la detección diferencial de otras arbovirosis comunes.
María Alejandra Morales, jefa del Departamento de Investigación y Diagnóstico de Referencia del Inevh-Anlis, recomienda incluir la detección de oropouche en la vigilancia de dengue, dada la similitud de los síntomas y el riesgo de introducción del virus en el país.
