Por Redacción Curar con Opinión
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una emergencia internacional tras la identificación de una nueva variante del virus de la viruela del mono, conocida como Clado Ib. En respuesta, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires ha reforzado los controles de prevención y detección de casos sospechosos en los hospitales locales.
En la provincia de Buenos Aires se han confirmado dos casos de viruela del mono. El primer paciente, residente en La Matanza, presentó síntomas en junio después de un viaje al exterior. El segundo caso corresponde a una persona de Berazategui, que comenzó a mostrar síntomas en julio tras haber estado en contacto con un viajero. Ambos pacientes se encuentran en buen estado de salud.
La nueva variante del virus, detectada en África, aún no ha llegado al continente americano, pero la OMS ha alertado sobre su capacidad para causar una transmisión sostenida. La variante Clado Ib ha generado preocupación por su potencial propagación, lo que ha motivado un llamado a la acción global para controlar su difusión.
Los síntomas de la viruela del mono incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, decaimiento e inflamación en los ganglios linfáticos. La enfermedad se manifiesta con erupciones o sarpullido en la piel, que pueden incluir ampollas con líquido claro o amarillento, y eventualmente costras. Estas lesiones suelen aparecer en la cara, manos y genitales y pueden ser dolorosas y extenderse.
La transmisión ocurre principalmente a través del contacto directo con las lesiones en la piel o mucosas, así como con secreciones respiratorias. También es posible contagiarse mediante objetos contaminados como utensilios, toallas o sábanas. La enfermedad sigue siendo contagiosa mientras persistan los síntomas.
Para prevenir la propagación del virus, el Ministerio de Salud bonaerense recomienda a quienes hayan regresado de un viaje reciente o hayan estado en contacto con personas que hayan estado en el exterior y presenten síntomas, que consulten al hospital más cercano. Es crucial informar al equipo de salud sobre cualquier antecedente de viaje o contacto.
Además, se aconseja prestar atención a cualquier señal compatible con la enfermedad, que puede manifestarse hasta 21 días después del contacto con el virus. En caso de sospecha de contagio, se debe evitar el contacto con otras personas y no compartir objetos personales como utensilios y toallas. Los cuidados deben mantenerse hasta que se confirme la ausencia de infección o la completa curación de las lesiones.









