Argentina: en la mayoría de las consultas los médicos no toman la presión arterial del paciente

Se trata de uno de los principales factores de riesgo para múltiples enfermedades. Advertencia de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).

Por Dr. Daniel Cassola

La hipertensión arterial, uno de los principales factores de riesgo para la salud pública, sigue siendo un desafío importante en Argentina. La clave para abordar este problema radica en tener la presión bajo control, lo cual debería ser un procedimiento elemental en cualquier consulta médica. Sin embargo, una reciente investigación llevada a cabo por la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) ha revelado una situación alarmante: solo el 14% de los profesionales de la salud toman la presión a sus pacientes durante las consultas.

El estudio, denominado «Registro Argentino de Medición de la Presión Arterial en Consultorio», analizó 2.982 consultas en 9 instituciones de seis provincias argentinas. Sorprendentemente, la presión arterial se midió en solo el 14% de estas consultas, sin diferencias significativas entre hombres y mujeres.

El informe destaca la inercia médica, especialmente en especialidades relacionadas con enfermedades cardiovasculares, como un factor que contribuye al déficit en el diagnóstico de la hipertensión arterial. Además, se observó una tendencia a medir la presión en pacientes con antecedentes de hipertensión arterial o enfermedades cardiovasculares, mientras que aquellos con antecedentes de cáncer tenían un 50% menos de probabilidades de ser evaluados.

La hipertensión arterial es un problema significativo en Argentina, afectando a aproximadamente una de cada dos personas mayores de 30 años. A pesar de su relativa facilidad de diagnóstico y manejo con tratamientos actuales, el control y el conocimiento de esta enfermedad continúan siendo deficientes.

El estudio también reveló que la falta de medición de la presión arterial está vinculada a múltiples factores, incluyendo la falta de adherencia a la medicación, efectos adversos de los medicamentos y desconocimiento de los riesgos por parte de los pacientes. Además, factores relacionados con el acto médico, como la disponibilidad de tensiómetros validados y la inercia terapéutica, así como problemas en el sistema de salud, también contribuyen a la baja tasa de medición.

Resulta particularmente preocupante la falta de medición en pacientes oncológicos, posiblemente atribuida a la percepción de una corta expectativa de vida. Sin embargo, con los avances en tratamientos oncológicos, la expectativa de vida ha aumentado, y las comorbilidades cardiovasculares, incluida la hipertensión, son cada vez más relevantes.

El presidente de la SAHA, Marcos Marín, señala la inercia médica y terapéutica como un problema fundamental. Marín sugiere que cada médico debería tener un tensiómetro propio o que las familias cuenten con uno en su hogar para empoderar a los pacientes en el control de su presión arterial.

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