En Argentina, cada año, un número alarmante de vidas se pierden debido a la muerte súbita, una condición que se manifiesta de manera repentina y sin previo aviso, en su mayoría causada por problemas cardiovasculares.
Por Dr. Daniel Cassola
Según estadísticas alarmantes, aproximadamente 45,000 personas mueren por muerte súbita en Argentina cada año, lo que equivale a una trágica pérdida de vida cada 15 minutos. Esto contrasta con la cifra de aproximadamente 3,800 muertes anuales en incidentes viales en el país. A pesar de la existencia de legislación y conciencia comunitaria en ambos casos, un problema crítico surge con respecto a la prevención efectiva de la muerte súbita: la falta de cumplimiento y preparación.
Las organizaciones clave en el campo de la cardiología, como la Fundación Cardiológica Argentina y la Sociedad Argentina de Cardiología, han expresado su preocupación por la falta de cumplimiento de las regulaciones destinadas a prevenir la muerte súbita. Aunque la Ley N° 27.159 de prevención integral de la muerte súbita está vigente y establece la obligatoriedad de contar con desfibriladores automáticos externos y personal capacitado en RCP en lugares con alta concentración de personas, la adhesión es deficiente. Pocos lugares cumplen con estos requisitos y, aún más preocupante, solo una fracción mínima de la población está entrenada para brindar maniobras de RCP.
La realidad es clara: la prevención de la muerte súbita depende de una respuesta rápida y efectiva. La Dra. Ana Salvati, presidenta de la Fundación Cardiológica Argentina, subraya que la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y el uso de desfibriladores automáticos externos (DEA) son esenciales para aumentar las posibilidades de supervivencia. Si se inician maniobras de RCP dentro del primer minuto de un evento de muerte súbita, las posibilidades de sobrevivir son de entre el 70 y 80%. Sin embargo, estas posibilidades disminuyen en un 10% por cada minuto de retraso en la atención. Después de tres minutos, el daño cerebral irreversible puede ocurrir debido a la falta de oxígeno.
La 8ª Semana de Concientización y Prevención de la Muerte Súbita, organizada por la Fundación Cardiológica Argentina, tiene como objetivo poner de relieve este problema crítico y aumentar la conciencia pública. Del 21 al 27 de agosto, se brindará la oportunidad de aprender más sobre la importancia de la RCP y cómo se puede salvar vidas. Además, hasta el 29 de septiembre, la Fundación está otorgando becas para cursos de RCP gratuitos, como parte de sus esfuerzos continuos para mejorar la preparación de la población.
Es fundamental comprender por qué ocurre la muerte súbita. El Dr. Mario Fitz Maurice, exdirector del Consejo de Arritmias de la Sociedad de Cardiología, explica que la mayoría de las veces, esta tragedia está relacionada con arritmias cardíacas. En esencia, el corazón deja de latir normalmente y comienza a temblar, lo que se llama fibrilación ventricular. Esta condición es mortal y solo se puede detener aplicando RCP y utilizando un DEA de manera rápida y eficaz.
La muerte súbita puede afectar a personas con y sin enfermedades cardíacas conocidas, y puede ocurrir en cualquier momento y a cualquier edad. Los signos de alerta incluyen desmayos, palpitaciones fuertes y dolores en el pecho. La persona afectada cae inconsciente, deja de respirar normalmente y pierde el pulso. Ante una emergencia, la respuesta adecuada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Aunque los servicios de emergencia pueden tardar varios minutos en llegar, las acciones de aquellos que están presentes pueden ser cruciales. Comenzar con RCP y utilizar un DEA puede cambiar el pronóstico. La clave es la acción inmediata y la preparación.









