Aumento de la pobreza en Argentina: La mayor crisis desde 2002
En el primer trimestre del año, la pobreza en Argentina alcanzó el 55% de la población, el nivel más alto desde 2002, según estimaciones del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA).
Por Dr. Daniel Cassola
Este incremento drástico refleja el impacto combinado de la devaluación, la inflación y la caída de los ingresos reales. Agustín Salvia, director del ODSA-UCA, señaló que el pico de deterioro se produjo en febrero, cuando la pobreza llegó al 58%.
La indigencia también mostró un preocupante incremento, alcanzando el 18% en el primer trimestre. Salvia destacó que, aunque hubo una estabilización de la pobreza alrededor del 55% hacia el final del trimestre gracias a mejoras en remuneraciones y ajustes en haberes jubilatorios, la indigencia continuó siendo un problema grave. Esto se debe, en parte, a la insuficiencia de los programas de asistencia social para compensar la pérdida de ingresos en sectores informales y más vulnerables.
El Observatorio del Conurbano Bonaerense de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) presentó cifras similares, calculando la pobreza en un 56% y la indigencia en un 22%. Fernando Molina, economista de la UNGS, mencionó que la reducción del poder adquisitivo y el aumento del desempleo son factores claves en esta crisis. A pesar de la implementación de programas asistenciales, muchos de estos han sido recortados, afectando significativamente a las familias más necesitadas.
La Universidad Torcuato Di Tella, a través de su Nowcast, estimó que para el semestre noviembre-abril, el 48,9% de la población vivía en hogares urbanos pobres, un aumento significativo respecto a períodos anteriores. Este deterioro continuo refleja la gravedad de la crisis económica que enfrenta el país.
Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), proyecta que la pobreza se mantendrá alta debido al constante aumento de la Canasta Básica Total (CBT), que en abril creció un 307,2% interanual, comparado con un incremento del 130% en los salarios informales. La discrepancia entre el costo de vida y los ingresos de los trabajadores informales sugiere que la pobreza continuará siendo un desafío significativo en 2024.
El mercado laboral también muestra signos preocupantes. Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en febrero se perdieron 20.666 empleos formales en el sector privado, una caída del 0,3% respecto al mes previo. Desde la asunción de Javier Milei, se han perdido 62.920 empleos formales. Esta tendencia se mantuvo en marzo, con una estimación de pérdida de otros 34.166 puestos, afectando principalmente a la construcción.
La crisis económica en Argentina ha llevado a niveles de pobreza y indigencia no vistos desde 2002. Las medidas de asistencia social han sido insuficientes para contrarrestar los efectos de la inflación y la devaluación, especialmente en sectores informales.
