Chaco: Mal de Chagas: Endemia negada, fuera de control
Casi todos los medios de comunicación difundieron la nota a través de la cual se diera a conocer a la opinión pública que el Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) no había aprobado los reactivos elaborados por el Laboratorios Chaqueños S.A., empresa virtualmente estatal, que son utilizados para diagnosticar “in vitro” el Mal de Chagas, y que durante el año 2012 no se efectuaron fumigaciones, planificadas y controladas, para combatir las vinchucas que han colonizado las viviendas, fundamentalmente, las que están ubicadas en regiones con montes, a las que mencionamos como zonas rojas, aunque también se encuentran infectadas viviendas urbanas y peri-urbanas en casi todo el territorio chaqueño, según vimos en nuestros últimos recorridos.
La información impactó duramente en el núcleo político y administrativo del sistema sanitario, en un momento de conmoción gubernamental y de opinión por los entendibles hechos protagonizados por el vicegobernador. Inmediatamente después de que se produjeran las publicaciones sobre el mal funcionamiento del programa de lucha contra el Chagas y el uso de los reactivos no autorizados, el primer nivel de funcionarios se comunicó con ANMAT. Confirmaron que los reactivos comprados por el ministerio de salud al Laboratorios Chaqueños no cuentan con la aprobación de aquel organismo, o sea que aunque tardíamente los responsables de la salud pública del Chaco se informaron y tomaron acabado conocimiento que los reactivos referidos no deben ser utilizados para diagnosticar el Mal de Chagas.
¿Podemos estar tranquilos?
El ministerio de salud encomendó a la subsecretaria de Promoción y Prevención de la Salud, Dra. Marisol Narváez, que transmitiera a la opinión pública que la elaboración de los reactivos está bajo control de calidad. Que se utilizan dos técnicas diagnósticas y que se usan indistintamente los reactivos que elaboran Laboratorios Chaqueños y los de marca Wiener, lo que se concretó -entre otros operativos- cuando efectuaron los análisis de las muestras tomadas a alumnos de las escuelas de los Departamentos San Fernando y Libertad, cuyos resultados fueron dados a conocer recientemente como noticia positiva. En definitiva, el sistema sanitario reconoció que utilizó reactivos que no están aprobados por ANMAT, lo cual constituye una grave irregularidad sanitaria, con consecuencias que no se pueden ponderar pero que podrán afectar a muchas personas.
Lo que ha quedado en claro es que las autoridades sanitarias no pudieron desmentir ni negar que los reactivos producidos por Laboratorios Chaqueños no se encuentran aprobados por ANMAT, lo que obliga a no utilizarlos con fines diagnósticos y a retirarlos del sistema de salud porque yo no quedan dudas que no están autorizados por el único organismo competente para establecer la circulación, consumo y uso de medicamentos, alimentos y tecnología médica en la Argentina. Surge, aunque sea desde ahora, la obligación de las autoridades sanitarias de prohibir el uso de talos reactivos, para de ese modo adecuar su funcionamiento al ordenamiento legal vigente y, lo que es más importante, para genuinamente promover y preservar la salud, y prevenir las enfermedades, que son los ejes centrales de la atención primaria de la salud, tan ponderada por este gobierno como inexistente. La prohibición tiene que ser absoluta. Solamente podrán ser usados los reactivos después de que ANMAT los apruebe.
Actitudes claras y decentes
Inmediatamente después de las primeras publicaciones se hicieron presentes en nuestra sede los bioquímicos José Francisco Reguera y Griselda María Prieto Figueredo, a quienes mencionamos que según la Disposición Nº 0450/10 serían el director técnico y la co-directora técnica, respectivamente, de Laboratorios Chaqueños. Los dos profesionales presentaron notas y acreditaron que a partir del 1º de junio 2010 dejaron de ejercer sus funciones. Prieto Figueredo exigió que no se la relacione con el laboratorio en posteriores publicaciones. Y a una pregunta concreta, contestó que en la tarea de diagnosticar no se pueden utilizar reactivos no autorizados por ANMAT.
Otros aspectos para estar intranquilos
El ministerio de salud compró a Laboratorios Chaqueños reactivos no autorizados por ANMAT en base a valores de usos y demanda para períodos de seis meses. De esa manera fue haciendo stock. Sin embargo, el Banco de Sangre no aceptó utilizar los reactivos producidos por tal laboratorio. Tampoco lo aceptaron el Hospital Perrando y el de Sáez Peña. Sólidas razones legitimaron la negativa de los responsables de tales establecimientos para negarse a utilizar aquellos productos.
Por fin, es razonable que se catagorice el Mal de Chagas como una endemia fuera del control en Chaco, y que de esta situación deriva un genocidio silencioso. Y para los que puedan tener alguna duda sobre la grave situación socio sanitaria que atravesamos por este mal, se agrega que no solamente no se ha fumigado durante 2012, sino a partir del mes de abril 2011. Además, el sistema sanitario ha dejado de analizar los niveles de infectación de las vinchucas, con lo cual el cuadro sanitario se presentan como potencialmente peor en el curso de los próximos meses, período en el que razonablemente puede y debe suponerse que se producirá un mayor número de infectación. Debe contemplarse que aumente la taza de infección. Si la respuesta del sistema sanitario se reducirá a brindar incomprensibles o falsos mensajes para tranquilizar a la población, la situación puede empeorar aún más dado que las familias que confíen en las opiniones oficiales hasta podrían desechar los sistemas domésticos de protección contra las picaduras vinchucas. CENTRO DE DDHH NELSON MANDELA – CHACO
