¿Cómo se cuida el corazón?
Por Dr. Daniel Cassola
“Mi corazón, su corazón” es el lema elegido este año por la Federación Mundial del Corazón para este día viernes, en que se celebra el Día Mundial del Corazón. La idea es preguntarse “qué puedo hacer para cuidar mejor mi corazón”. Es decir, hablamos de prevención.
El impacto de las enfermedades cardiovasculares no llega solo al corazón: alcanza a toda la familia. “El riesgo de quien no se cuida bien es un infarto de corazón, y las enfermedades cardiovasculares incluyen al cerebro, las arterias y los riñones”, informó Carol Kotliar, directora del Centro de Hipertensión Arterial del Hospital Universitario Austral. Una mala salud cardiovascular nos expone no solo al infarto cardíaco sino al ACV, la demencia, el deterioro cognitivo, la insuficiencia renal y la diálisis.
“Las diferentes campañas nacionales e internacionales en torno a este día pivotean acerca de promover concientización sobre la enfermedad cardiovascular. La concientización es básica para lograr dos objetivos: prevenir y adherir. Prevenir la aparición de la enfermedad cardiovascular, y lograr que el enfermo ¨adhiera¨ al tratamiento cuando el daño ya apareció. ¿Qué significa esto en la práctica? Que el paciente no siente molestias hasta que, muchas veces, el daño está instalado. Por eso es tan difícil prevenir. El colesterol alto o la presión elevada no duelen, no pican, no te molestan y si no los medís, no te das cuenta”, explicó Kotliar.
“No hay cultura de cuidar el corazón. Puede uno sentirse en falta si está sedentario pero esto no le altera la vida diaria, al igual que un sobrepeso. Es muy diferente a tener fiebre o tos o dolor de abdomen, eso molesta a la vida diaria y se consulta o se acepta el tratamiento. Durante mucho tiempo, se conoció a estos factores de riesgo como asesinos silenciosos, y siguen siéndolo. Aun en casos en los que el paciente ya ha sufrido un infarto cardíaco, es difícil que adhiera a un estilo de vida saludable, baje de peso y haga gimnasia y, aunque parezca difícil de creer, muchos no toman los medicamentos indicados y los abandonan al año del evento”, agregó la especialista.
Existen herramientas a disposición de todos en aplicaciones o en la web, que permiten conocer el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio o un ACV. También pueden solicitarse al médico, aclara Kotliar. Se refiere a los test. Recomienda el de la Sociedad Europea de Cardiología denominado SCORE. Este sistema solicita para calcular el riesgo que se introduzcan datos acerca del valor de colesterol, presión arterial, tabaquismo, edad. Todos deberíamos hacerlo una vez por año.
En síntesis lo que se recomienda hacer es: consultar al médico para saber el riesgo cardiovascular, conocer las cifras de presión arterial, conocer el valor de colesterol total, LDL y HDL. Además, cumplir la regla de 4×40: hace alguna actividad física como caminar, trotar, nadar, bicicleta, de manera continuada durante 40 minutos, 4 días a la semana. O 30 minutos, diariamente.
Por otra parte, lograr que el consumo de sal sea el adecuado, mantener el peso corporal para que no exceda los valores recomendados según altura y edad, no fumar ni un solo cigarrillo ni tampoco habanos y finalmente aprender a manejar el estrés. Las personas que viven más tiempo sin enfermedad cardiovascular son optimistas, sonríen más, cultivan tiempo con sus amigos y dan prioridad a la familia.
