Contra el abuso y el maltrato a los adultos mayores
Por Dr. Daniel Cassola
La Asamblea de las Naciones Unidas designa al 15 de junio como el Día de Toma de Conciencia sobre el Maltrato y Abuso en la Vejez. El maltrato a los adultos mayores, es el trato indebido o negligente a una persona mayor por otra persona que le cause daño o lo exponga al riesgo de sufrir daño a su salud, su bienestar o sus bienes.
Esta jornada fue establecida hace tan solo tres años por la ONU. En aquella oportunidad el secretario general de la entidad Ban Ki Moon, dijo:
“El lamentable delito del maltrato de las personas de edad suele ocurrir en entornos privados y reservados, por lo que una respuesta pública explícita resulta mucho más importante. Fortalezcamos nuestra determinación de poner fin a este problema como parte de nuestros esfuerzos más amplios por crear una vida digna para todos”.
Creemos que esto es cierto. Lamentablemente hay muchísimos ancianos que son maltratados por su entorno íntimo. Vale recordar que la intimidad del adulto mayor puede ser la familia o también quiénes están encargados de su atención, si es que por ejemplo la persona se encuentra viviendo en una institución.
Por un lado, el desprecio para con el adulto mayor puede primar en un entorno familiar. Por otro, el personal de la salud que no está debidamente preparado o que está saturado en su trabajo, puede recurrir al maltrato. Asistir a adultos mayores es una tarea desgastante, que sin la debida preparación y sin condiciones de trabajo adecuadas puede terminar muy mal.
Todo esto es cierto. Por clasificarlo de alguna manera esto refiere al abuso de las personas en un ámbito privado, ya sea la familia o una institución. Pero creemos que es incompleto porque existe toda una esfera de maltrato que se da en el ámbito público.
Que los jubilados argentinos estén condenados a la pobreza por la magra remuneración que reciben es también un acto de maltrato. Y, en el caso de los que trabajaron durante años, es también un caso de abuso.
Si a este cuadro le sumamos que las prestaciones de salud que reciben son, por lo menos, deficitarias, empezamos a completar un cuadro que va más allá de lo que sucede en un hogar o en un entorno familiar.
Hoy en este día queremos recordar que los adultos mayores tienen derecho a una jubilación digna por encima de la línea de la pobreza. Además deben contar con prestaciones médicas de excelencia, tal es el espíritu con el que se creó el PAMI.
Lamentablemente, el abuso hacia los mayores no solo se da en los propios hogares sino también en el ámbito público.

