¿Cuánto tiempo hace que usted no realiza una consulta con el oftalmólogo?
Por Dr. Daniel Cassola
El Día Mundial de la Salud Visual, que se celebró esta semana, conmemora el trabajo en prevención de cegueras evitables, además de sensibilizar a las autoridades para que brinden su apoyo a los programas que trabajen con dicha finalidad.
El 80 por ciento de las cegueras y discapacidades visuales se pueden evitar o tratar. Para eso, es clave conocer el estado de nuestra visión y adoptar hábitos saludables. Entre ellos, descansar la vista de las pantallas cada 40 minutos, usar anteojos de sol de buena calidad, comer frutas y verduras, y cuidar los ojos con antiparras protectoras durante actividades domésticas peligrosas para la vista, como lijar paredes, pintar o usar cloro o lavandina.
Éstas son algunas de las recomendaciones difundidas por el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires a través del servicio de Oftalmología del hospital Rossi de La Plata.
La miopía es uno de los errores refractivos más comunes que crece al compás del uso excesivo de tecnología. Quien la padece ve bien de cerca pero no de lejos. A fin de prevenirla recomiendan aumentar la actividad al aire libre y, cada 40 minutos frente a una pantalla, tomarse recreos de cinco. En esos ‘recreos para la vista’, hay que mirar a larga distancia y parpadear seguido para lubricar los ojos y evitar la sequedad ocular, que también daña la visión.
Ocurre que para ver un objeto cercano, el ojo mueve unos músculos internos a fin de que el cristalino -una especie de lente natural que se ubica detrás del iris y la pupila-, se acomode y capte aquello en lo que se quiere hacer foco. Si estamos mucho tiempo frente a una pantalla, esos músculos estarán permanentemente contraídos y tensos, por lo tanto, mirar cada tanto a lo lejos es clave para relajarlos.
Ocho de cada 10 casos de ceguera son reversibles con tratamiento. La mayoría de estos corresponden a personas con cataratas, una afección que se caracteriza por la pérdida de transparencia del cristalino ¿Cómo se soluciona? Con una cirugía que consiste en extraer ese cristalino enfermo y reemplazarlo por una lente intraocular hecha a la medida de cada persona.
El glaucoma, en tanto, es otra de las enfermedades que puede llevar a la ceguera. Sin embargo, si se consulta periódicamente al oftalmólogo es posible detectarla a tiempo y tratarla. En estos casos, la persona ve como por un tubito muy delgado, como por el ojo de una cerradura, pero no se da cuenta. Como es tan paulatina y progresiva, la pérdida de la visión no se percibe y la persona se acostumbra a vivir así.
Por lo tanto, las especialistas insisten en que quienes ya usan anteojos o pasaron los 40 años de edad realicen una consulta de control anual con un ofltamólogo que, con una simple medición de la presión ocular, puede diagnosticar a tiempo esa enfermedad.
Finalmente, hay que hacer hincapié en realizar controles visuales a los bebés, porque estos pueden marcar la diferencia entre un niño sano y un niño ciego. En ese sentido, recordaron que, por ley, en las maternidades se les debe hacer un estudio llamado “fondo de ojos” a los recién nacidos a fin de detectar enfermedades congénitas, como la retinopatía del prematuro. Luego habrá que hacer una consulta al mes de vida y otra al ingreso escolar.
