Debemos cuidar la voz, un instrumento de trabajo vital

Por Dr. Daniel Cassola

Posiblemente no nos hayamos detenido a pensarlo por la naturalidad con la que hablamos. ¿Pero se imaginan lo difícil que sería nuestra vida cotidiana sin voz? Deberíamos, seguramente, modificar todas nuestras rutinas y actividades de alguna manera significativa. Por ello, y ya que ayer se celebró el Día Mundial de la Voz, vale la oportunidad para pensar en este tema.

La voz se produce con el aire que luego de ser inspirado pasa por la laringe y hace vibrar las cuerdas vocales. Es similar a lo que sucede con los instrumentos de viento. La voz normal o eufónica es aquella que posee un equilibrio de sus componentes. Es decir, altura tonal apropiada a la edad y sexo del hablante, intensidad apropiada y un timbre agradable

La disfonía, contrariamente, es toda o cualquier dificultad en la emisión vocal que impida la producción natural de la voz lo que ocurre cuando se altera cualquiera de sus cualidades (tono, intensidad, o timbre) debido a perturbaciones orgánicas o funcionales. La disfonía se puede observar tanto en niños como en adultos.

Al respecto, el Servicio de Fonoaudiología del Hospital Universitario Austral difundió un comunicado con los factores que perjudican a la voz y que por lo tanto debemos evitar. Gritar, una mala postura corporal, fumar, respirar por la boca, hablar en ambientes muy ruidosos y cantar sin una técnica adecuada pueden repercutir negativamente en nuestra voz.

Por ende, para tener una voz saludable y evitar alteraciones es importante: no gritar, descansar, evitar el sedentarismo, hidratarse, hablar suave, lento y claro, evitar el consumo de tabaco y alcohol, evitar hablar con catarro o ronquera, controlar los síntomas de reflujo gastroesofágico y evitar los ambientes con humo y polvo en suspensión.

En este sentido, los especialistas destacan que es importante consultar con un fonoaudiólogo ante los primeros síntomas de fatiga vocal, además de conocer qué hábitos inadecuados pueden afectar la voz en el habla y también en el canto.

En cuanto a cuáles son los signos de alarma que deben disparar la consulta, se puede enumerar: disfonía, sensaciones extrañas en la garganta (picazón, ardor, irritación), falta de aire para terminar una frase, cansancio al hablar, dolor o tensión en el cuello, sensación de que la voz pierde volumen, voz ronca o áspera, dificultar para recuperar la voz y necesidad de aclarar con frecuencia la garganta.

“Muchas personas, adultos y niños, usan su voz durante todo el día, todos los días, cantantes, docentes, profesores, comerciantes, empresarios, los cuales tienen grandes exigencias con su voz. Por eso, debemos poner en práctica aquellos hábitos que nos hagan desarrollar y enriquecer nuestra voz para poder aprovecharla al máximo”, sostiene el comunicado firmado por Roxana Martin y Roberta Martínez del Servicio de Fonoaudiología del Hospital Universitario Austral.

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