Los alimentos funcionales, aquellos que biotecnología mediante ofrecen soluciones para prevenir o curar enfermedades, están llegando a la Argentina. El laboratorio Biosidus, el INTA y una importante empresa láctea trabajan en conjunto para crear una leche que previene la diarrea infantil.
Por Gastón Guido Fotos: Norberto Melone
HISTÓRICAMENTE, alimentos y medicamentos han transitado caminos paralelos. Desde la medicina preventiva siempre se abogó por una alimentación sana y nutritiva como la mejor defensa para evitar las enfermedades. Pero cuando estas se producen, el medicamento pasa a ser el gran protagonista del proceso para devolver la salud al paciente.
Pero la historia comienza a cambiar. Sucede que desde hace algún tiempo se viene hablando en el mundo de alimentos funcionales, aquellos que de alguna manera integran la nutrición con la medicina preventiva, incorporando a algunos productos alimenticios sustancias o propiedades que los hacen útiles para prevenir o combatir enfermedades. Se trata de un cambio de paradigma que lenta pero inexorablemente modificará el criterio como se consideran los alimentos y su uso.
La investigación yproducción de los alimentos funcionales tiene relación directa con los avances en biotecnobgía vinculados con el manejo del ADN y de técnicas de transgénesis. En este sentido, la Argentina -junto con Nueva Zelandia, Inglaterra y Estados Unidos- integra un selecto grupo de países que además de laboratorios y profesionales capacitados para manejar estas técnicas, cuenta con una rica historia ganadera, base para desarrollar estos avances, que tienen en lo s bovino s -entre otras especies- a grandes aliados.
Si bien oficialmente el país no cuenta aún con una regulación que determine qué es y de qué manera puede comercializarse un alimento funcional, ya hay avances a partir de una investigación que en conjunto están desarrollando el laboratorio de capitales nacionales Biosidus, el Grupo de Virología del INTA y una empresa láctea, con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Esta alianza público -privada tiene como objetivo desarrollar una leche que contenga anticuerpos para combatir el llamado rotavirus, responsable del 80% de las diarreas infantiles estivales.
Marceb Criscuolo, Director de Estrategia en Investigacióny Desairo Ib de Biosidus, explicó que «ei rotavirus es un virus bastante difícil de combatir, porque presenta distintas proteínas en su envoltorio o superficie y provoca un fenómeno muy importante, referido a la excreción por materia fecal de muchos otros virus. Se contamina un individuo, se produce un trastorno gastrointestinal y en la excreción hay un spray enorme de virus que pueden entrar en otros individuos cercanos, provocando una cadena de contagio muy difícil de cortar».
Hay muchas especies de rotavirus que atacan al ser humano y otras que atacan al ganado bovino y porcino, entre otros. El Grupo de Virología del INTA trabajaba -enfocado al problema de la diarrea en terneros- en unos anticuerpos muy especiales contra rotavirus, solo fabricados por dos especies en el mundo: los camélidos y los tiburones. Son los llamados nanoanticuerpos, muy pequeños y de muy bajo peso molecular, propiedad que les permite ingresar en la estructura de los rotavirus y neutralizarlo. Estos técnicos formaron una biblioteca de genes de llama (camélido argentino) y se dedicarona buscar anticuerpos anti BP6 (proteína central del rotavirus) y a encontrar elgen codificante. «La unión del INTA con Biosidus -cuen ta Criscuolo- surge a partir de plantear qué pasa si se toma este gen que codifica por este nanoanticuerpo pequeño, que tiene i a propiedad de bloquear ai rotavirus y se coloca en un animal transgénico (vaca) para que dé una leche que exprese este nanoanticuerpo. Tendría así un alimento con la ventaja de tener un anticuerpo que sí se consume esa leche, por ejemplo durante la temporada estival cuando actúa el rotavirus, tendría unnivél de protección superior contra el contagio de una infección que provoque diarrea. Esta idea tiene una ventaja adicional: estos nanoanticuerpos son termoestables, es decir que resisten la pasteurización de la leche. Así, ai integrarse Biosidus, la investigación viró en su aplicación a la medicina humana y Biosidus convocó a una industria lechera».
Introducido el rotavirus bloqueado porelnanoanticuerpo en una vaca transgénica, este animal va a producir en su leche una cantidad enorme de anticuerpos.
Esa leche funcional de ese y otros animales similares se diluirá con leche normal, hasta tener la estructura adecuada para que la leche funcional sea consumible, luego de las pruebas necesarias de laboratorio, y se llegará así a una leche final que permitiría prevenir las diarreas. También esos anticuerpos se pueden purificar, darb un dosaje farmacéutico yuna dosis adecuada que servirían para tratarla diarrea originada por rotavirus. Ytambién, a partir de esa leche se podrían fabricar productos veterinarios, ya que en realidad al ternero se le da el medicamento mediante leche, con lo cual se puede producir una leche especializada para tratar a b s terneros con diarrea en los tambos, entre otras terapias imaginables.
«Actualmente -explica Criscuolo- estamos trabajando en conseguir las vacas que expresen estos anticuerpos, cosa que ya se ha logrado en bacterias en laboratorio con mucho éxito. Se ha probado en un modelo de células de glándulamamanadonde pudimos incluirle él gen y es expresivo, es decir que produce ia proteína Lo hemos recuperado de este modelo y hemos probado que tiene actividad neutralizante del virus. Es decir que ahora estamos con mucho más seguridad, tratando de llegar a tener i a vaca que produzca ios anticuerpos en cantidad. Luego, se genera i a construcción genética y se aislan las células transgénicas que han recibido el gen sobre células fetales bovinas. Y con las células transgénicas, a partir de ia técnica de nucleación, se hacen embriones transgénicos que se insertarán en vacas receptoras, que a ios 9 meses parirán nuevos terneros. De esos múltiples partos habrá que esperar un tiempo hasta que esas hembras lleguen a una edad cercana a i a adultez conel primerciclo sexual. En ese momento, se puede inducir ia lactación, comenzar a ordeñar y comprobar ia presencia del anticuerpo en ia leche en calidad y cantidad Luego se evaluarán los distintos individuos en cuanto a su producción de anticuerpos contra el rotavirus. Y una vez que tengámosla vaca fundadora, clonaremos a los individuos elegidos, descartaremos aquellos que no tengan una buena performance y tendremos el tambo productivo de leche funcional».
Una de las propiedades más interesantes que tienen estos na no anticuerpos, más allá y tanto o más importante que neutralizar al rotavirus, es que provocan una importante disminucbn de la eliminacbn de virus por las heces en un individuo infectado, lo que corta rápidamente la cadena de contagio.
Respecto de los pasos que seguirá la investigación para llegar a configurar un producto lácteo que pueda ser considerado como alimento funcional, Criscuolo explicó que están en plena tarea en pos de ese objetivo. Al respecto recordó que al tomar leche de vaca, el hombre consume anticuerpos que fabrica el animal. «No podemos generar este alimento funcional en una situación que no sea similar al contenido de anticuerpos de la leche de vaca. Tendremos que diluir esta leche (con nanoanticuerpos) con leche común tantas veces hasta que este anticuerpo sea uno más dentro del pool de anticuerpos que se ofrezcan. Tal vez ligeramente distintivo. Esto nos dará i a idea de cómo será i a dilución Debemos probarlo en laboratorio, buscando i a dilución adecuada a los efectos de neutralizar él virus y no pasarnos de ia consigna de que esta leche más allá de su funcionalidad es básicamente un alimento. Esta dilución y evitar que haya translocación (que ios anticuerpos no pasen al interior del individuo) son dos aspectos que se están testeando», precisó.
Por último, respecto de los tiempos que restan para que esta leche funcional pueda comenzar a producirse y venderse comercialmente en la Argentina, Criscuolo fue cauto, sobre todo por la falta de regulaciones sobre los alimentos funcionales, cuestión sobre la cual la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) debería dictaminar en un futuro no demasiado lejano, no sin antes hacer las consultas pertinentes a qubnes trabajan ya en estos temas.
«Estamos ante un cambio de paradigma. En vez del medicamento, estamos pensando seriamente en alguna línea o plataforma de alimentos funcionales, usando como base la leche, que es demasiado importante como alimento nutritivo, para no usarla para la prevención de enfermedades. Lo que se está desarrollando es una plataforma tecnológica. Actualmente estamos trabajando con este anticuerpo anti rotavirus. En un futuro podernos conseguir un anticuerpo para poner en i a iecrie, por ejemplo, contra hélycobacter pilón, para ia prevención y tratamiento de ia gastritis. Primero está ia utilización de los grupos básicos del conocimiento que se desarrolla, ia expene.ic .a de una compañía como Biosidus y también una necesidad de la industria lechera de darle valor agregado a su, materia prima». Los alimentas funcionales son de base biotecnología. Biosidus viene aplicando estas técnicas en el campo farmacéutico y ahora incursiona en los alimentas funcionales.
Argentina con Nueva Zelanda, Inglaterra y EE.UU integra un selecto grupo de países que además de laboratorios y profesionales capacitados en biotecnología, tiene una rica historia ganadera.
SUPER CAMPO – ARGENTINA









