Por Redacción Curar con Opinión
Autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo confirmaron un brote de ántrax en la provincia de Ituri, ubicada en el noreste del país. Según datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se han reportado al menos 117 casos en lo que va del año, incluyendo 3 fallecimientos. El brote se concentra principalmente en el territorio de Aru, una zona rural donde el contacto directo entre humanos y animales es frecuente.
El ántrax, también conocido como carbunco, es una enfermedad zoonótica causada por la bacteria Bacillus anthracis, que afecta principalmente a animales herbívoros pero puede transmitirse a los humanos a través del contacto con animales infectados o productos derivados de ellos. En este brote en particular, la mayoría de los casos humanos parecen haber estado expuestos por manipular o consumir carne contaminada.
De acuerdo con el informe de la OMS, el 97% de los pacientes presentaron la forma cutánea de la enfermedad, la más común y menos letal si se trata adecuadamente con antibióticos. No obstante, existe preocupación por el número elevado de afectados y la posibilidad de propagación hacia otras regiones. Además, las condiciones sanitarias precarias y la limitada capacidad de respuesta médica en la zona dificultan el control del brote.
El brote actual comenzó a fines de febrero, pero recién en abril se emitió una alerta oficial luego de que se observara un aumento sostenido de casos. Equipos de respuesta rápida, integrados por personal del Ministerio de Salud congoleño y de la OMS, ya se encuentran en la región para llevar a cabo tareas de diagnóstico, tratamiento y educación comunitaria. Asimismo, se han desplegado campañas para vacunar al ganado y evitar nuevos contagios.
Las autoridades locales también alertaron sobre prácticas culturales arraigadas, como el consumo de animales muertos sin control veterinario, que favorecen la diseminación del patógeno. En este contexto, los expertos insisten en la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica, capacitar al personal sanitario y sensibilizar a la población sobre los riesgos del ántrax.
Aunque se trata de una enfermedad conocida y tratable, el brote en Ituri refleja una vez más la vulnerabilidad de ciertas regiones del mundo ante amenazas sanitarias prevenibles. La OMS advierte que una intervención oportuna y sostenida será crucial para contener la expansión del brote y evitar consecuencias mayores.









