Día Mundial del Cerebro: sobre la importancia de mantenerse activo
En el marco del Día Mundial del Cerebro, se busca contribuir en la toma de conciencia sobre el cuidado de este órgano vital, las diversas enfermedades cerebrales existentes y cómo prevenirlas.
Por Dr. Daniel Cassola
El cerebro es, probablemente, el órgano más complejo del ser humano. Controla las actividades cognitivas, acciones y funciones del cuerpo. Además, al igual que el resto del cuerpo, cambia con la edad. Muchas personas notan que se vuelven más olvidadizas y que tardan más en pensar en una palabra o recordar el nombre de una persona. En líneas generales, mantener el cerebro activo es muy importante para la salud cerebral.
Los síntomas de los trastornos neurológicos varían según la enfermedad. Estos pueden producir tanto un exceso como un déficit de actividad neuronal en cualquier sistema del organismo. Algunos de los síntomas que se pueden identificar son: dolor de cabeza, pérdida de fuerza o adormecimiento de una extremidad, mareos, desmayos y pérdida de consciencia, problemas de memoria, dificultades cognitivas, problemas de habla o visión, y temblores, espasmos o contracciones involuntarias.
Las enfermedades cerebrales son la primera causa de discapacidad a nivel mundial. Un estudio publicado por The Lancet Neurology indica que en 2021 más de 3000 millones de personas en el mundo vivían con alguna afección neurológica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) contribuyó al análisis de los datos de ese estudio. Entre las patologías que afectan a este órgano, las más frecuentes son la migraña, las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, el ACV (accidente cerebrovascular) y los trastornos mentales.
Muchos de los problemas de salud cerebral son subestimados, por lo que es importante promover su cuidado preventivo. El objetivo es tener un cerebro sano, capaz de prestar atención, recibir, enviar y reconocer información, incorporar nuevos aprendizajes, recordar eventos del pasado y poder controlar y regular las emociones.
Existen actividades diarias que pueden contribuir al cuidado del cerebro, tales como:
- Comer saludablemente: Esta acción es fundamental para la salud en general y el cuidado del organismo. Se debe consumir una dieta variada que incluya frutas, verduras y pescados, ingeridos de manera equilibrada y evitando excesos.
- Mantener una buena hidratación.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Realizar actividad física regularmente.
- Prevenir los factores de riesgo cardiovascular: como hipertensión arterial, colesterol elevado, sobrepeso, consumo de drogas, glucemia elevada y tabaquismo.
- Practicar actividades cognitivas: (rompecabezas, sopa de letras, etc.) que obliguen a pensar y a resolver situaciones.
- Consultar a un médico ante síntomas de estrés, ansiedad o depresión, ya que son enemigos directos del cerebro.
- Fomentar la interacción social familiar para mantener el cerebro activo y en funcionamiento.
Las pruebas médicas para prevenir o diagnosticar patologías cerebrales pueden variar de acuerdo a la afectación que tenga el paciente. Existen múltiples estudios para evaluar el estado del sistema nervioso, y su utilidad depende de lo que se desee inspeccionar. Entre estos estudios se incluyen el electrocardiograma, la tomografía computada, la resonancia magnética cerebral y la angiografía cerebral.
