El auge de las apuestas online entre adolescentes, una preocupación creciente para la salud mental

En los últimos años, el acceso a las apuestas en línea ha crecido exponencialmente entre los adolescentes, lo que ha despertado serias preocupaciones sobre los efectos que esta actividad tiene en su salud mental.

Por Dr. Daniel Cassola

Este fenómeno, potenciado por la pandemia y el auge de las plataformas digitales, ha sido motivo de discusión en la Cámara de Diputados de Argentina, que ayer dio media sanción a un proyecto para prevenir la ludopatía y regular el juego online.

El cerebro de los adolescentes, en pleno desarrollo, es especialmente susceptible a estímulos inmediatos y gratificantes como los que ofrecen las apuestas. Según la pediatra Silvina Pedrouzo, especialista en tecnología y presidente de la Subcomisión de TICs de la Sociedad Argentina de Pediatría, esta vulnerabilidad los expone a un mayor riesgo de desarrollar adicciones y trastornos psicológicos como ansiedad y depresión.

La experta compara los efectos de las apuestas con el abuso de sustancias, ya que ambos influyen en el sistema de recompensas del cerebro de manera similar, creando una dependencia que puede ser difícil de romper.

Durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19, muchos adolescentes recurrieron a las apuestas en línea como una forma de entretenimiento y escape. Un estudio reciente publicado en The Lancet Public Health confirma que los adolescentes son cada vez más afectados por este fenómeno, debido a su acceso temprano a internet y smartphones.

Según el informe local “Apostar no es un juego”, tres de cada cuatro jóvenes en Argentina que apuestan dedican hasta dos horas diarias a esta actividad, mientras que un 13% pasa más de cuatro horas al día en plataformas de apuestas online.

La normalización de las apuestas entre adolescentes está estrechamente ligada a la influencia de amigos, figuras públicas e influencers, así como a la falta de supervisión adulta. Pedrouzo explica que muchos jóvenes adoptan estas prácticas para encajar socialmente o por el deseo de reconocimiento.

Walter Martello, director del Observatorio de Adicciones de la Defensoría del Pueblo bonaerense, destacó que el perfil del jugador ha cambiado. Mientras que históricamente los jugadores patológicos eran adultos mayores de 45 años, hoy son jóvenes de entre 15 y 35 años quienes dominan las plataformas digitales.

Las consecuencias de la ludopatía en adolescentes son profundas, afectando su bienestar emocional y su entorno social y familiar. Los signos de alerta incluyen aislamiento social, irritabilidad, bajo rendimiento académico y preocupaciones constantes por el dinero.

Además, Sonia Almada, psicóloga y experta en derechos humanos, señala que esta adicción está asociada a conductas de riesgo como el consumo de alcohol y drogas, así como problemas de conducta y bajo desempeño escolar.

La prevención y el tratamiento de la ludopatía en adolescentes requieren un enfoque multidisciplinario. Las terapias cognitivo-conductuales, combinadas con el apoyo familiar, han demostrado ser eficaces para tratar este tipo de adicciones.

Asimismo, es fundamental implementar campañas de concienciación en escuelas y regular estrictamente las plataformas de apuestas para limitar el acceso de los menores. Martello destaca la importancia de educar a las familias sobre los riesgos de la ludopatía infantil y aboga por leyes más estrictas que protejan a los adolescentes de este creciente problema.

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