El verdadero buitre es la inflación

Inflacion II

Un cálculo optimista de inflación para 2014 la sitúa en el 40 por ciento.

Por Dr. Daniel Cassola

En el día de hoy se realiza el tercer paro nacional contra el gobierno de Cristina Kirchner. El primero fue en agosto del año pasado, y el segundo fue en abril del año pasado.

El sustento de la medida de fuerza proviene de la realidad económica de Argentina. Hay muchos reclamos. Se pide la derogación de la ley antiterrorista, la liberación de los que están presos por manifestarse y hasta se incluyeron consignas por más seguridad.

Pero el motivo número uno que padecen los trabajadores todos los días en el bolsillo es la inflación. Desde el primer paro nacional hasta hoy transcurrió un año.

Prácticamente todos los conflictos que sucedieron desde entonces pueden ser leídos en relación a la cada vez más acelerada inflación. En diciembre pasado el reclamo salarial de distintas policías sacudió al país y produjo una ola de saqueos.

Con posterioridad, durante el verano el Gobierno dispuso una devaluación del peso frente al dólar que afectó a toda la economía. Hagamos un poco de memoria acerca de los valores básicos. En agosto del año pasado el dólar oficial rondaba los 5,50 pesos y el blue los 8 pesos. Un año después el oficial está cerca de los 8,50 pesos y el blue en torno de los 14.

Por su parte, se calcula que la inflación del año pasado fue de entre el 25 y el 30 por ciento, con una marcada aceleración en los últimos meses del año. Para 2014 se habla de un mínimo muy optimista de 40 por ciento.

El cuadro económico, como resultado de esta situación, es preocupante. Básicamente, aumentaron los costos en muchas actividades. A esto hay que sumar la baja en el precio de las commodities y la crisis internacional que hace reducir los intercambios comerciales.

El resultado de este contexto básico que hemos trazado es perjudicial para los trabajadores. Porque significa un salario devaluado y menos oportunidades laborales.

El Gobierno Nacional, mientras tanto, eligió el traspié en la reestructuración de la deuda externa como chivo expiatorio. La consigna es patria o buitres. A partir de un fallo judicial adverso, que puede ser discutible, se trazó una conflagración internacional contra Argentina.

Hoy, la cuestión que preocupa al que trabaja, no tiene que ver con los hold-outs. El juez Griesa no produce aumentos de precios.

Hoy, el buitre que sufren los trabajadores argentinos se llama inflación.

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