En Argentina convive la suba de los casos con las aperturas

El distrito donde más aumentaron los contagios es la Ciudad de Buenos Aires. De todas maneras, octubre fue el mes con menos casos reportados en todo el año. A partir de este mes se permite aforo total en espectáculos masivos y se liberan las barreras al turismo internacional.

Por Dr. Daniel Cassola

Si Argentina supera la encrucijada actual quizás ya se pueda empezar a pensar en que la pandemia, o al menos sus fases más severas, pasaron. Los datos parecen contradictorios pero no lo son. Octubre fue el mes con menos contagios detectados en el año. A la vez, en los últimos 15 días se produjo un aumento de los positivos del 23 por ciento. Pasando en limpio, la primera quincena de octubre fue el momento con menos contagio en mucho tiempo. Luego los casos empezaron a subir pero desde un piso tan bajo que todavía no representan un problema.

Los datos indican que los casos notificados de coronavirus de los últimos 14 días aumentaron un 23 por cietno respecto a las dos semanas previas en Argentina, impulsados principalmente por la Ciudad de Buenos Aires, donde ese porcentaje ascendió a 47 por ciento. Mientras tanto que las internaciones en Unidades de Terapia Intensiva (UTI) y los fallecidos por Covid-19 continúan bajando.

El cambio de tendencia, que los casos hayan dejado de bajar para comenzar a subir, coincide con el avance de la variante Delta, que ya es predominante en la zona del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en otras ciudades. Al 47 por ciento de crecimiento en la CABA se suma el 33 por ciento de aumento en la provincia de Buenos Aires.

Según comentó el senador correntino Martín Barrionuevo, que analiza datos de la pandemia desde marzo de 2020, “el nivel de alarma está en 500 casos por 100 mil habitantes, y a nivel país estamos en 35 notificaciones por 100 mil y de las regiones, el lugar más alto es la Ciudad de Buenos Aires con 83 casos por 100 mil habitantes, seguida de la Patagonia y el Noroeste con 40, por lo cual estamos lejos de una situación de alarma”.

Según el último informe del Proyecto Argentino Interinstitucional de Genómica de SARS-CoV-2 (PAIS) publicado el viernes pasado, la variante Delta se encontró en el 84,6 por ciento de las muestras analizadas durante la segunda quincena de octubre de la Ciudad de Buenos Aires y en el 83,3 por ciento de las del conurbano bonaerense. Lo que se espera para esta etapa de la pandemia es que, por la vacunación, la suba de casos no impacte en los índices de hospitalizaciones y muertes.

En este contexto, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunció que a partir del 16 de noviembre próximo se habilitará un aforo del 100 por ciento para los eventos masivos, en coincidencia con la disputa en San Juan del partido entre las selecciones de fútbol de Argentina y Brasil por las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de 2022. La funcionaria definió a la situación epidemiológica como “estable”.

Entre los anuncios destacados también se encuentra la eliminación del test de antígeno al ingreso al país desde hoy, “gracias a que ya tenemos el 56 por ciento de la población global que ha completado su esquema de vacunación y atento a que se ha cumplido el objetivo de retrasar la circulación de la variante Delta”. Los vacunados que ingresan al país ya no realizan ese test y se planea retirarlo también con los no vacunados menores de 18 años. También se eliminará la realización de un test PCR entre el quinto y séptimo día para las personas vacunadas, mientras que los menores de 18 años, vacunados o no vacunados, y argentinos o extranjeros, estarán eximidos de cumplir la cuarentena. Todo esto supone alentar la actividad turística.

Las vacunas cambiaron, por ahora, el panorama. Los casos suben moderadamente y la variante Delta va camino de ser predominante en todo el país, pero por el momento nadie teme desbordes en los hospitales. Si la tercera ola no llega a cobrar vigor e impulso quizás Argentina pueda empezar a dejar atrás los tiempos de pandemia.

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