En el horizonte está el regreso “gradual, progresivo y cuidado” a la normalidad

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, anunció una serie de aperturas en lo inmediato y un plan, todavía sin fechas ni indicadores precisos, para superar la pandemia. Son seis etapas en las que al final se eliminan por completo todas las restricciones.

Por Dr. Daniel Cassola

En el anuncio realizado por Rodríguez Larreta ayer se combinan distintos factores. Si bien el jefe de Gobierno no es candidato, en las próximas elecciones probará por primera vez su rol preponderante dentro de la oposición. Larreta es quien más peso tiene en las listas que se presentaron para lo competencia electoral y ya no es un secreto que está lanzado para la presidencia en 2023. Por otra parte, los casos de coronavirus retroceden y la vacunación avanza lo que permite nuevas aperturas y quizás soñar con un plan que allane el camino hacia la tan ansiada normalidad.

“La pandemia nos impactó en todas las actividades que hacen a nuestro bienestar. Nos generó incertidumbre, anunciar aperturas y restricciones según como viniera la situación sanitaria nos sacó la posibilidad de planificar nuestro futuro”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño. En las últimas semanas los casos en la Ciudad de Buenos Aires continúan con la tendencia hacia la baja. De un promedio de mil por día descendieron a 700. Luego Larreta afirmó que “los tiempos van a depender de la evolución sanitaria, hoy avanzamos con la etapa 1”.

En concreto, a partir del anuncio en la Ciudad la circulación deja de estar restringida a toda hora. La última barrera que quedaba era de 0 a 6, horario solo reservado para los trabajadores esenciales. Además, al transporte público se pueden sumar los trabajadores de la construcción. También se van a abrir once estaciones de subte, por lo que 79 de las 90 totales permanecerán operativas.

Los encuentros al aire libre en el espacio público quedan sin restricción de cantidad de personas. En las casas y departamentos van a estar permitidos hasta 10 personas, siempre al aire libre, es decir, en patios, terrazas o balcones. A su vez, todos los comercios van a poder aumentar la capacidad máxima de los locales hasta un 50 por ciento, con protocolos. Por ahora las salas de cine y teatro, al igual que las iglesias, mantienen la capacidad permitida también en un 50 por ciento.

Lo mismo suceder con los gimnasios que van a aumentar su capacidad máxima a la mitad de su capacidad. Los centros de día para adultos mayores y los centros de jubilados también podrán retomar sus actividades con un 50 por ciento de aforo y protocolos. De la misma manera se va a permitir aumentar la capacidad máxima a un 50 por ciento en las zonas comunes de hoteles, y la capacidad máxima para el turismo de reuniones (congresos, conferencias, eventos) pasa al 50 por ciento.

Luego no hay precisiones sobre las posibles fechas y los indicadores sanitarios necesarios para continuar con las aperturas. Dentro del plan algunos hitos salientes serían que en la etapa 2 se vuelven a habilitar las reuniones de hasta diez personas en domicilios cerrados, siempre con la ventilación necesaria. En la etapa 3 se abrirán todas las estaciones de subte, y en la 4 el transporte público será libre nuevamente. Además el tapabocas será obligatorio solamente en espacios cerrados y, justamente, en el transporte público.

Por último la etapa 5 prevé el fin de las restricciones para las oficinas, los espectáculos y los comercios mientras que la utópica etapa 6 termina con cualquier tipo de restricción. Es un plan ideal. En la pandemia aprendimos que puede haber sorpresas y cambios. Pero al menos se trata de un horizonte hacia el cual se puede seguir caminando.

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