En La Plata se proponen investigar la vejez

FUENTE: Consenso Salud

La población del Gran La Plata ha envejecido. Y el fenómeno crece. Cada vez habrá más adultos mayores en la sociedad. Pero “ni las organizaciones de la salud, ni los comercios, ni la arquitectura urbana, ni el sistema bancario y administrativo, están preparados para afrontar semejante cambio demográfico. Eso, si no se hace nada, se traducirá en mala calidad de vida para nuestros ancianos”, dijo el docente y médico especialista en Salud Pública y Gerontología, Oscar Alfredo Ojea.

Pero ya se ha dado un paso muy importante. El consejo directivo de la Facultad de Medicina de la UNLP creó el “Grupo universitario multidisciplinario de investigación sobre vejez y envejecimiento poblacional” (Guiep). Funciona en la sede de la Cátedra de Salud Pública de la unidad académica, y su objetivo central es “la investigación científica y la transferencia de conocimientos al ámbito sociosanitario y de los servicios sociales para ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, y adaptar la sociedad al reto del proceso de envejecimiento individual y colectivo”.

“Nos centramos en el Gran La Plata, es decir, en La Plata, Berisso y Ensenada. En la región el ambiente es hostil, muy poco amigable para los adultos mayores, que cada vez son más y cada vez serán más”, puntualizó el especialista, para poner el ejemplo de la gran cantidad de personas que llega a los 100 años.

Apuntó que el censo 2010 registró sólo en La Plata 750.000 habitantes. “El 11 por ciento del total, mayor de 65 años”, dijo, para hacer notar que “de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando una sociedad tiene un 10 por ciento de personas mayores de 65 años, se trata de una población que está envejeciendo”, dijo Ojea.

“Al mismo tiempo, la natalidad está en baja. En el país se registra un promedio de dos hijos por familia. Entonces, si baja la natalidad y aumenta la cantidad de ancianos, hay que preparar recursos humanos para que sepan atender esa nueva realidad”, indicó y sentenció: “No cualquiera está capacitado para atender a un anciano”.

Ojea habló de las organizaciones de la salud, pero también de todo lo que hace a la vida cotidiana.

“Hay personas mayores que no quieren salir solas porque las veredas están en pésimo estado. Entonces, eso las recluye en sus casas. Están condicionadas. Pierden calidad de vida”, subrayó.

En esa línea, se refirió a las largas colas y esperas en los bancos, a la atención en los centros administrativos y comerciales, al estado de los espacios públicos y hasta a la construcción de nuevas viviendas.

“No estamos preparados para la nueva realidad. Un empleado de banco o de un comercio cada vez atenderá más gente que necesita que le hablen en otro tono, de otra forma, que le den tiempo y le tengan paciencia. Calidad de vida”, sintetizó.

Resaltó que “por eso el Grupo (guiep16@med.unlp.edu.ar) es multidisciplinario. Hay arquitectos, asistentes sociales, enfermeros, sociólogos, psicólogos, rehabilitadores”.

Luego detalló que “lo primero que estamos haciendo es una investigación, que tomará su tiempo, destinada a proyectar cuántos adultos mayores habrá en 5, 10, 15 años, pues se debe trabajar a mediano y largo plazo”.

Con esa información en la mano, Oscar Ojea dijo que “hay que saber con qué recursos contamos”, en referencia a recursos humanos de todas las áreas, y “cómo debemos actuar para formarlos”.

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