Escándalo en Grecia: reprimen a jubilados con gas lacrimógeno

FUENTE: EFE

La policía griega lanzó gases lacrimógenos y aerosol pimienta este lunes contra jubilados que marchaban en protesta por los nuevos recortes de las pensiones, en centro de Atenas.

Unas 1.000 personas, algunas con bastones, participaron en la protesta. Decenas de manifestantes en la cabeza de la marcha intentaron romper un perímetro policial mientras coreaban “¡Vergüenza, vergüenza!”.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, comunicó su disgusto al ministro adjunto de Protección Ciudadana, Nikos Toskas, por la represión mediante gases lacrimógenos, cuyo uso a partir de ahora quedará prohibido.

La Policía lanzó estos gases cuando un grupo de jubilados pretendió romper el cordón de seguridad y llegar así a Megaro Maximu, la sede del Ejecutivo.

Tsipras llamó a Toskas para pedirle que el uso de gases para contener manifestaciones no violentas no se vuelva a producir.

El ministro de Protección Ciudadana por su parte asumió, en un comunicado, “la responsabilidad política” de los hechos, anunció una investigación sobre el acontecimiento y prometió prohibirlos.

El gobierno de Tsipras impuso este año nuevos recortes en las pensiones, aplicando los términos del rescate acordado con sus acreedores internacionales, ante la presión del Fondo Monetario Internacional para que ajuste más.

La serie más reciente de recortes se produce tras seis años de medidas de austeridad, mientras uno de cada cuatro griegos está desempleado y no puede recibir prestaciones del estado.

“Luchamos por nuestra vida. Se ha arrastrado al país a la desesperación”, dijo uno de los líderes de la protesta, Dimos Koumbouris a la Associated Press.

“Han hecho trizas nuestros ingresos, tomando dinero que la gente ganó con su trabajo. Debemos protestar hoy y seguir protestando. No hay otra opción”.

El uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía provocó la reacción de todos partidos de la oposición encabezados por el conservador Nueva Democracia (ND), el socialista Pasok, el liberal Potami y el comunista KKE, que acusaron a Tsipras de ser el responsable.

Mientras estaba en la oposición el izquierdista Syriza criticaba duramente el uso sistemático de gases lacrimógenos por parte de la Policía y una vez en el Gobierno restringió su uso durante los primeros meses de su mandato.

El incremento de las protestas de trabajadores y jubilados tras el tercer paquete de rescate, firmado en julio de 2015 por el Gobierno heleno, provocó la reaparición del uso de gases lacrimógenos, inicialmente contra manifestantes violentos, aunque se generalizó rápidamente al resto de protestas.

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