Por Redacción Curar con Opinión
Un nuevo informe revela que la Generación Z, compuesta por jóvenes nacidos a partir de mediados de los años 90 hasta principios de los 2010, enfrenta una carga significativa en cuanto a salud mental. De acuerdo con el estudio «Generation Z: Shaping the Future of Consumer Trends» llevado a cabo por la consultora Oliver Wyman, cerca del 50% de los jóvenes de esta generación luchan contra problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático y trastorno obsesivo-compulsivo. Más aún, un 24% de estos jóvenes busca tratamiento en línea para abordar sus desafíos mentales.
El informe, basado en una muestra de 67 millones de personas en todo el mundo, resalta que la Generación Z, a pesar de su actitud proactiva hacia su salud física y mental, revela sentirse en peor estado que otras generaciones. Este sentimiento puede estar relacionado con sus altas expectativas en diversos aspectos de la vida y su voluntad de abrazar soluciones tanto convencionales como alternativas para mejorar su bienestar general.
La predisposición de los jóvenes a discutir abiertamente temas de salud mental es una característica destacada de esta generación. Rompiendo tabúes y derribando barreras, los miembros de la Generación Z se encuentran más dispuestos que nunca a hablar sobre temas que antes se consideraban privados o incómodos. Además de la salud mental, este grupo está liderando conversaciones sobre menstruación y adicciones, contribuyendo a una sociedad más inclusiva y solidaria.
El informe también subraya la transformación digital en la atención médica de la Generación Z. Estos jóvenes buscan terapias en línea y están más informados y comprometidos en su historial de salud. Más allá de las conversaciones, la Generación Z busca activamente orientación para navegar el sistema de atención médica. Su disposición a compartir datos de salud personal a cambio de asesoramiento refleja su deseo de obtener ayuda personalizada.
Los jóvenes de esta generación están más abiertos a compartir su historia clínica mediante tecnología, lo que demuestra su afinidad por los datos y la tecnología. Valorando las experiencias personalizadas basadas en datos, los Z también adoptan la tecnología para apoyar su salud mental, con un 24% utilizando o habiendo utilizado servicios de terapia en línea.









