Ante el aumento de casos de gripe, la OPS insta a reforzar la preparación de los sistemas de salud

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó sobre el incremento de la circulación de virus respiratorios en varios países del hemisferio sur e instó a las autoridades sanitarias a fortalecer la vigilancia epidemiológica, ampliar las campañas de vacunación y reforzar la capacidad de respuesta de los sistemas de salud.

Por Dr. Daniel Cassola

El organismo advirtió que la coexistencia de distintos virus respiratorios durante el invierno podría traducirse en una mayor demanda de consultas, internaciones y camas de cuidados intensivos, especialmente en pediatría.

La advertencia coincide con el inicio de la temporada de mayor circulación de virus respiratorios en la región. Si bien la influenza A continúa siendo el virus predominante, la OPS observó un crecimiento sostenido de los casos de influenza B en varios países del Cono Sur, particularmente en Brasil y Chile. A esto se suma un aumento de la actividad del virus sincicial respiratorio (VSR), principal responsable de la bronquiolitis y una de las causas más frecuentes de internación en menores de un año.

La Organización recordó que la gripe estacional continúa representando una importante carga para la salud pública mundial. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año provoca entre 3 y 5 millones de casos graves y hasta 650.000 muertes asociadas a complicaciones respiratorias. En el continente americano, la influenza genera alrededor de 772.000 hospitalizaciones y entre 41.000 y 72.000 fallecimientos anuales.

Frente a este escenario, la OPS señaló que los sistemas sanitarios deben prepararse para afrontar un posible incremento de la demanda asistencial en las próximas semanas. «La circulación simultánea de la gripe y otros virus respiratorios podría provocar un aumento significativo de las consultas ambulatorias, las hospitalizaciones y la demanda de camas pediátricas y de cuidados intensivos, lo que supondría una presión adicional para los servicios de salud, especialmente durante los períodos de máxima circulación viral», advirtió el organismo en una nueva alerta epidemiológica.

Aunque hasta el momento no existen indicios de que la gravedad de los cuadros supere los niveles esperados para esta época del año, la combinación de influenza A, influenza B y VSR obliga a reforzar la vigilancia y la capacidad de respuesta de los establecimientos de salud, sobre todo en los sectores que atienden a los pacientes más vulnerables.

La OPS explicó que el comportamiento de los virus respiratorios sigue los patrones estacionales habituales. Mientras el hemisferio norte atraviesa un período de baja circulación viral tras finalizar el invierno, en los países del hemisferio sur la actividad comienza a intensificarse con la llegada de las bajas temperaturas.

En este contexto, la influenza A, particularmente el subtipo A(H3N2), continúa siendo la cepa predominante. Sin embargo, durante las últimas semanas comenzó a registrarse un incremento sostenido de la influenza B, un fenómeno que los especialistas siguen de cerca por su potencial impacto sobre la demanda sanitaria.

En paralelo, la circulación del virus sincicial respiratorio también mostró un aumento, especialmente entre los niños pequeños. Este virus constituye una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía en lactantes y representa una de las enfermedades respiratorias que más hospitalizaciones pediátricas provoca durante el invierno.

En contraste, la actividad del SARS-CoV-2 permanece baja y estable en la mayoría de los países de América, muy por debajo de los niveles registrados durante los años de pandemia.

Ante este panorama, la OPS recomendó reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica y virológica para detectar oportunamente cambios en la circulación de influenza, VSR y coronavirus. También instó a garantizar la disponibilidad de camas hospitalarias, insumos críticos y recursos humanos suficientes para responder ante un eventual incremento de pacientes, particularmente en los servicios pediátricos y en las unidades de cuidados intensivos.

La vacunación continúa siendo la principal herramienta para reducir las complicaciones de la gripe. El organismo recordó que las campañas de inmunización deben priorizar a las personas con mayor riesgo de desarrollar cuadros graves, entre ellas los adultos mayores, los niños pequeños, las embarazadas, las personas con enfermedades crónicas y el personal de salud.

«La vacunación contra la gripe sigue siendo la forma más eficaz de prevenir la enfermedad grave», destacó la OPS, que además instó a los países a intensificar las estrategias para mejorar las coberturas antes del pico de circulación viral.

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