Hospital Garrahan: denuncian a Futurock por “poner en riesgo la salud de los pacientes»
El Hospital Garrahan, uno de los principales centros pediátricos de Argentina, denunció este lunes a la emisora radial Futurock y a su conductora Julia Mengolini por haber instalado, sin autorización, una radio abierta en el ingreso del hospital. Según la denuncia, esta acción afectó el normal funcionamiento del establecimiento, puso en riesgo la seguridad de los pacientes y vulneró la privacidad de las familias y del personal médico.
Por Dr. Daniel Cassola
El ministro de Salud, Mario Lugones, expresó en redes sociales que la actividad montada por Futurock «entorpeció el funcionamiento del hospital, generó ruidos molestos y puso en riesgo la red eléctrica al conectarse clandestinamente a la luz del edificio». La denuncia sostiene que la radio abierta se instaló en un área sensible, generando una situación de tensión en un espacio dedicado al cuidado de niños con patologías complejas.
“Uno creería que la ‘justicia social’ empieza por no poner en riesgo la vida de los niños”, afirmó Lugones, quien también destacó que el episodio afectó emocionalmente a las familias y al personal sanitario que trabaja en condiciones delicadas. El conflicto entre el gobierno y Futurock ocurre en un contexto de reformas y tensiones alrededor de la administración del hospital, donde las autoridades impulsan cambios en la gestión y denuncian irregularidades heredadas.
Desde que asumió la nueva administración del Hospital Garrahan, el gobierno nacional viene sosteniendo una narrativa de «orden y transparencia» en la gestión hospitalaria. Según el propio Lugones, el problema del Garrahan «nunca fue solo de recursos, sino de gestión y eficiencia». Durante el último año y medio, la administración asegura haber incrementado el presupuesto del hospital en un 274%, un aumento que, según informaron, supera ampliamente la inflación acumulada en ese período. Esta cifra contrasta con la política presupuestaria de 2023, cuando -según Lugones- el gobierno anterior recortó el presupuesto del hospital en términos reales.
Las autoridades explicaron que los fondos adicionales se están utilizando para mejorar los salarios del personal médico, modernizar las instalaciones y fortalecer los servicios críticos. Además, afirman haber eliminado «privilegios» y «curros» que, según denuncian, perjudicaban la eficiencia del sistema.
En este sentido, Cecilia Loccisano, viceministra de Salud, informó que se realizaron nuevas licitaciones en los servicios de seguridad, limpieza y alimentación. Según Loccisano, estos contratos estaban antes bajo el control de sindicatos que «ponían las reglas de juego», generando una estructura sobredimensionada y condiciones laborales irregulares.
Con la apertura de “licitaciones competitivas”, el hospital proyecta un ahorro de más de 1.000 millones de pesos para el semestre en curso. Los fondos liberados, según informaron, serán destinados a mejoras salariales, nuevas obras y adquisición de equipamiento. “Es gestión con impacto real, donde cada peso vuelve a la salud”, destacó Loccisano.
La actividad de Futurock en la puerta del Garrahan, que motivó la denuncia, fue presentada por el medio como una expresión de solidaridad con los trabajadores del hospital en medio de los conflictos laborales recientes. Pero para la administración, se trató de un hecho irresponsable que puso en riesgo el bienestar de los pacientes. “Dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada”, remarcó Lugones, subrayando que el rol de los profesionales de la salud es salvar vidas, mientras que la responsabilidad de la administración es asegurar que los recursos se usen correctamente.
El conflicto sigue abierto y probablemente continúe en el centro del debate público en los próximos días. Por ahora, la denuncia contra Futurock marca un nuevo capítulo en la disputa por la conducción y el modelo de gestión del hospital pediátrico más importante del país.
