Incendios forestales: alertan por el impacto del humo en la salud respiratoria
Por Redacción Curar con Opinión
El avance y la persistencia de los incendios forestales en distintas regiones del país encendieron una señal de alerta sanitaria por los efectos del humo sobre la salud respiratoria de la población. Especialistas advirtieron que, en las últimas semanas, se registró un aumento de las consultas por problemas respiratorios y de las visitas a servicios de emergencia, en un contexto de deterioro de la calidad del aire que ya alcanza a zonas urbanas.
De acuerdo con reportes oficiales del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y del Servicio Meteorológico Nacional, al menos 16 provincias presentan niveles de alerta “potencialmente explosivo o extremadamente crítico” por riesgo de incendios. Entre ellas se encuentran jurisdicciones del norte, centro y sur del país, algunas con focos activos recientes y otras bajo condiciones climáticas que favorecen la propagación del fuego.
Las columnas de humo generadas por los incendios no permanecen confinadas a áreas rurales o forestales. Por el contrario, pueden desplazarse cientos de kilómetros y llegar a ciudades densamente pobladas, reduciendo la visibilidad y elevando la concentración de contaminantes en el aire. El material particulado fino (PM2.5 y PM10), junto con gases como monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno, representa un riesgo significativo para la salud.
La inhalación de estos contaminantes puede provocar irritación de ojos, nariz y garganta, empeorar enfermedades respiratorias crónicas como asma y EPOC, aumentar la frecuencia de infecciones respiratorias y generar dificultad para respirar o tos persistente. Los efectos son más severos en niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias preexistentes.
Ante este escenario, especialistas recomiendan reducir la exposición al humo, mantener puertas y ventanas cerradas, evitar actividades físicas al aire libre y no encender fuentes de combustión en interiores. En caso de ser necesario salir, se aconseja el uso de mascarillas tipo N95 o FFP2. Además, ante síntomas persistentes o dificultad respiratoria, se recomienda consultar de forma oportuna a un centro de salud.
