INCUCAI aprobó un protocolo que busca ampliar la disponibilidad de órganos para trasplante
Por Redacción Curar con Opinión
El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) aprobó un nuevo protocolo que permitirá incorporar una técnica destinada a aumentar la cantidad de órganos aptos para trasplante en Argentina. La medida fue oficializada mediante la Resolución N.º 275/2026 y establece las normas para la aplicación de la Perfusión Regional Normotérmica (PRN) abdominal, torácica y toracoabdominal en procesos de donación en asistolia controlada.
La Perfusión Regional Normotérmica consiste en restablecer de manera controlada el flujo sanguíneo y la oxigenación de los órganos luego del fallecimiento del donante, manteniéndolos a temperatura corporal. Este procedimiento contribuye a preservar su funcionalidad, disminuir el deterioro de los tejidos y mejorar las posibilidades de que puedan ser utilizados con éxito en un trasplante.
El protocolo define un marco común para todo el país, estableciendo criterios para la selección de donantes y receptores, las condiciones técnicas necesarias para aplicar la técnica, las responsabilidades de los equipos de salud y los procedimientos destinados a garantizar la seguridad, la calidad y la trazabilidad durante todo el proceso. También fija requisitos de capacitación y organización para las instituciones habilitadas a implementar esta modalidad.
La elaboración de la normativa contó con la participación de una comisión asesora integrada por especialistas de distintas regiones del país, junto con representantes de equipos de procuración y trasplante. Además, recibió el asesoramiento y la aprobación de la Comisión Federal de Trasplantes (COFETRA), integrada por los organismos provinciales de procuración de órganos bajo la coordinación del INCUCAI.
En los últimos años, Argentina comenzó a desarrollar la donación en asistolia controlada, un procedimiento que permite obtener órganos de personas fallecidas por el cese irreversible de las funciones circulatorias tras la adecuación del esfuerzo terapéutico. Desde la aprobación del protocolo específico en 2023, esta modalidad se utilizó principalmente para la procuración de riñones, mientras que la obtención de órganos torácicos y abdominales fue mucho más limitada.
