Por Redacción Curar con Opinión
El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó los resultados de la primera Encuesta de Prácticas de Riesgo Adictivo, una investigación pionera realizada en colaboración con el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA). El estudio, basado en una muestra representativa de 6.000 personas de entre 18 y 75 años en todos los barrios porteños, reveló datos inquietantes sobre el consumo de alcohol y drogas, el uso excesivo del celular y la expansión de las apuestas online, especialmente entre los más jóvenes.
Entre los hallazgos más impactantes figura el uso problemático del celular en la franja etaria de 18 a 30 años. Apenas uno de cada diez jóvenes se encuentra libre de riesgo en este aspecto, mientras que el 60% pasa más de cinco horas diarias frente a la pantalla del teléfono. Además, cuatro de cada diez jóvenes presentan un nivel alto de riesgo, lo que enciende una señal de alarma sobre la dependencia tecnológica en las nuevas generaciones.
El fenómeno de las apuestas en línea también mostró un crecimiento preocupante. Un 16% de los jóvenes ha participado alguna vez en juegos de azar virtuales, y en la mayoría de los casos estas prácticas se realizan en soledad y con el pretexto del entretenimiento. A diferencia de los jóvenes, entre los adultos mayores prevalece el juego presencial, con un alcance del 33%. Esta segmentación etaria evidencia cómo las distintas formas de apuestas penetran de forma diferenciada en los grupos sociales.
En lo que respecta al consumo de sustancias, el alcohol se mantiene como la droga legal más extendida, con un 62% de prevalencia en el último mes. El consumo se eleva al 70% entre los varones jóvenes. El tabaco alcanza al 22% de la población, con mayor incidencia en personas de 31 a 44 años, mientras que la marihuana fue consumida por el 12% de los encuestados en el mismo período, concentrándose en varones y sectores medios-altos. Otro dato significativo es que el 8% de los adultos admite haber consumido cocaína alguna vez en su vida, y que el 12% de la población considera bajo o nulo el riesgo asociado al uso ocasional de esta sustancia. Los ansiolíticos también registran una presencia destacada, con un 13% de uso a lo largo de la vida, especialmente entre mujeres y personas mayores.
Durante la presentación, Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano y Hábitat, subrayó que esta encuesta representa un paso clave para entender el verdadero alcance de los consumos problemáticos en la Ciudad. Señaló que, con esta información, se podrán diseñar políticas públicas basadas en evidencia, adaptadas a cada comuna y franja social. Mraida también destacó la labor de la Red de Atención, que cuenta con 38 Centros Barriales, cinco centros ambulatorios y 16 dispositivos de gestión asociada junto a organizaciones sociales.
Por su parte, Agustín Salvia, director del ODSA-UCA, llamó a abordar los consumos adictivos como un fenómeno complejo, que requiere una respuesta integral desde los ámbitos académico, comunitario y estatal. Sostuvo que no basta con diagnósticos técnicos, sino que es crucial vincular los procesos de socialización y formación con políticas institucionales efectivas, para proteger la salud física y mental de las personas en riesgo y promover su bienestar integral.









