Por Redacción Curar con Opinión
Antes de comenzar cualquier programa de ejercicio físico, es fundamental someterse a un chequeo médico completo para evaluar el estado de salud y detectar posibles patologías que podrían agravarse con la práctica deportiva. Esta evaluación clínica-cardiológica, llevada a cabo por un especialista, es esencial para garantizar una práctica deportiva segura y adaptada a las necesidades individuales.
La Dra. Alejandra Angrisani, cardióloga y deportóloga del Hospital Británico, destaca la importancia del chequeo, señalando que a través de este proceso se pueden detectar condiciones que podrían predisponer a situaciones graves, como la muerte súbita, aunque este evento es muy poco frecuente en el deporte. El objetivo es adaptar la actividad física a la salud de cada individuo, evitando riesgos innecesarios.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que las personas con un nivel insuficiente de actividad física tienen un riesgo de muerte entre un 20% y un 30% mayor en comparación con aquellas que realizan suficiente actividad física. A pesar de estas cifras preocupantes, una cantidad significativa de adultos y adolescentes no alcanzan los niveles recomendados de actividad física.
La Dra. Angrisani también destaca la importancia de la actividad física como herramienta para prevenir y detectar enfermedades. Para ello, recomienda comenzar con ejercicios progresivos y supervisados, teniendo en cuenta factores como la edad y el tipo de deporte a practicar. La alimentación y la hidratación también juegan un papel clave en el rendimiento deportivo y la salud en general. Una alimentación adecuada previene enfermedades no transmisibles, como la obesidad, la diabetes y la hipertensión.
Entre los múltiples beneficios de la actividad física se encuentran la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y diabetes, así como también la mejora del estado de ánimo y el sueño. En personas mayores, la actividad física previene la pérdida de masa muscular y mejora el equilibrio para evitar caídas.
La Dra. Angrisani concluye resaltando que el ejercicio físico es una herramienta fundamental tanto para prevenir como para tratar enfermedades, y su práctica adecuada, acompañada de una alimentación saludable y un chequeo médico previo, garantiza una mejor calidad de vida y bienestar para todos.









