Ineficiencia del sistema de salud, falta de preocupación por la calidad de la atención e insuficiente remuneración
Estos son algunos de los aspectos destacados en un duro documento elaborado por CACI, Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas.
Por Dr. Daniel Cassola
Los cardioangiólogos intervencionistas, como profesionales altamente especializados en procedimientos cardiovasculares mínimamente invasivos, son fundamentales para el cuidado de la salud de los pacientes en Argentina. Sin embargo, recientemente, el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) ha puesto de relieve algunos problemas significativos que afectan tanto a los profesionales de la salud como al sistema sanitario en general.
En la 8ª Jornada CACI para auditores y financiadores, expertos de la especialidad y representantes de instituciones públicas y privadas se reunieron para discutir los principales desafíos que enfrenta el sistema de salud argentino desde la perspectiva de la cardiología intervencionista.
En primer lugar destacaron la falta de preocupación por la calidad. Con respecto a esto, la atención médica de calidad debe ser una prioridad en el ejercicio de la medicina. En el campo de la cardioangiología, es fundamental recopilar y analizar datos para mejorar los procesos de auditoría. Esto incluye información sobre el uso de dispositivos y equipos, resultados de procedimientos, tasas de mortalidad y rehospitalización, entre otros indicadores. Sin embargo, actualmente, este tipo de recopilación y análisis de datos se realiza solo de manera parcial y en pocos centros asistenciales.
Además, la situación económica de un país influye directamente en la medicina que se practica y en el acceso a tecnologías avanzadas. Argentina no es una excepción, con un porcentaje significativo de su población viviendo bajo la línea de pobreza.
Un sistema de salud que se presume universal y equitativo debe garantizar el acceso a la atención médica para todos. Sin embargo, el camino desde el diagnóstico hasta la intervención presenta obstáculos importantes debido a las decisiones de los financiadores y la evaluación de los auditores. Es fundamental promover una conversación fluida entre el equipo sanitario, los financiadores y los pacientes para asegurar que se tomen decisiones médicas basadas en la evidencia y el consenso.
Por otra parte, los cardioangiólogos intervencionistas dedican muchos años a su formación, pero lamentablemente, la remuneración de los profesionales médicos en Argentina es insuficiente. La consulta médica está subvaluada en comparación con otros países de la región y esto lleva a una sobreindicación de estudios y una ineficiente asignación de tiempo para el seguimiento adecuado de los pacientes.
Esta situación ha llevado a una disminución en el número de estudiantes de medicina en el país y puede resultar en una escasez de especialistas en el futuro.
Asimismo, el sistema de salud argentino sufre de fragmentación y atomización con múltiples obras sociales y empresas de medicina prepaga. La asignación de recursos no se optimiza adecuadamente, lo que afecta la calidad y la equidad de la atención médica en diferentes regiones del país. Un enfoque más eficiente en la asignación de recursos podría generar un ahorro significativo y permitir una mejor atención de la salud en toda la población.
En parte todo esto se debe a que la salud no ha sido una prioridad en las plataformas electorales recientes, y la asignación per cápita para la salud se ha reducido en las últimas décadas. Es esencial que la salud se convierta en una política de Estado, independiente de las ideologías políticas, para garantizar una atención equitativa y de calidad para todos los ciudadanos.
