Las secuelas silenciosas del dengue
La epidemia de dengue que azota a Argentina ha marcado un hito en la historia del país. Este virus, conocido por sus síntomas típicos de cefaleas, fiebre alta, dolor corporal y náuseas, suele prolongarse en el organismo durante aproximadamente diez días.
Por Dr. Daniel Cassola
Con más de 200 mil casos confirmados, y seguramente muchos más sin confirmar, cabe preguntarse qué sucede con las personas que han padecido dengue y se han recuperado.¿Existen secuelas tras este episodio?
En la mayoría de los casos, la recuperación es completa, sin dejar rastro de la enfermedad. No obstante, distintos especialistas advierten sobre la posibilidad de que algunos pacientes experimenten complicaciones que persisten más allá del período viral agudo.
Uno de los puntos destacados por Ramiro Heredia, médico clínico del Hospital de Clínicas, es el impacto en el hígado que puede presentarse en algunos pacientes. Durante la segunda semana de la enfermedad, se observa un aumento de las transaminasas, indicador de una posible alteración hepática. Aunque en la mayoría de los casos esta elevación no causa daños significativos, niveles extremadamente altos pueden indicar un riesgo de complicaciones graves, requiriendo hospitalización.
El dengue, además, puede desencadenar complicaciones neurológicas, como explica Alejandro Andersson, director del Instituto de Neurología de Buenos Aires. Entre estas, la encefalopatía o encefalitis es una de las más comunes, afectando principalmente a niños y adolescentes. Aunque estas complicaciones pueden surgir durante la fase aguda de la enfermedad, también pueden persistir en la etapa de convalecencia. Síndromes como el de Guillain-Barré, así como otras disfunciones musculares y parálisis, pueden manifestarse incluso después de la resolución del cuadro viral.
En cuanto a las complicaciones oftalmológicas, el dengue también puede dejar su huella. Germán Bianchi, médico oftalmólogo, destaca la posibilidad de daños en la visión, aunque no son frecuentes. Entre las manifestaciones oculares asociadas al virus se encuentran las hemorragias subconjuntivales, que aunque no suelen ser graves, pueden causar molestias temporales. Otros problemas como la queratitis, escleritis, uveítis y maculopatías también pueden surgir, afectando diferentes partes del ojo y comprometiendo la visión de manera severa en algunos casos.
Es esencial destacar que si bien estas secuelas del dengue pueden ser poco comunes, su impacto puede ser significativo en la calidad de vida de los pacientes afectados. Por lo tanto, la vigilancia médica continua y el tratamiento especializado son fundamentales para detectar y abordar cualquier complicación que pueda surgir después de la infección viral.
