Las verdulerías de barrio nos protegen de la epidemia de la lechuga que afecta a Estados Unidos

Por Dr. Daniel Cassola

Las agencias sanitarias de Estados Unidos recomendaron a su población no consumir lechuga de tipo romana durante al menos algunos días luego de que se detectaron 32 casos de intoxicación por escherichia colli. Además instan a supermercados y restaurantes que tiren las plantas que ya hayan comprado.

No es el primer brote en lo que va del año ya que durante el verano (los meses que para nosotros conforman el invierno) hubo cinco muertos por intoxicaciones de este tipo e incluso traspasó la frontera hacia Canadá.

La explicación que por ahora encontraron los especialistas está relacionada con el modo de producción, distribución y venta de la lechuga en Estados Unidos. Allí se produce principalmente en dos estados (Arizona y California), luego paso por un proceso industrial de enfriado  y empaquetado al vacío, y finalmente se distribuye en camiones a todo el país.

O sea, que, por ejemplo, la lechuga se termina consumiendo a 5, 6 o 7 mil kilómetros de dónde se produjo. Justamente el tiempo que tarde desde que se cosecha hasta que llega al plata, más el enfriado que evita la pudrición y la hace parecer saludable ocasionan que la bacteria de la escherichia colli cuente con el tiempo suficiente para contaminar las plantas.

En principio en Argentina es difícil que suceda, al menos de este modo. Aquí las verduras y hortalizas de consumo masivo se producen a pocos kilómetros de las ciudades, en las afueras, y son distribuidas en cajones, sin ningún tipo de proceso industrial por lo que o se venden para el consumo o se pudren rápidamente.

En este caso parecería que el sistema más arcaico resulta más saludable. Pero de todos modos hay que observar con detenimiento lo que se consume y lavar bien las hojas antes de integrarlas a una ensalada o cualquier otro tipo de preparación. Hay que tener presente que la lechuga se come, por lo general, cruda, por lo que el lavado es la única instancia de asepsia e higiene por la que pasamos ese alimento.

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