Por Redacción Curar con Opinión
Con la llegada de la época más fría del año, se está observando un aumento en la circulación de virus respiratorios, lo que ha llevado a un incremento en las consultas por infecciones respiratorias. La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria advierte que aún estamos a tiempo de vacunarnos contra la gripe antes de alcanzar el pico esperado para los próximos meses.
La gripe es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede afectar a personas de todas las edades. Aunque las complicaciones graves son más comunes en niños pequeños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados, cualquier individuo puede experimentar complicaciones severas a causa de la gripe. La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria recomienda la vacunación contra la gripe, así como contra otros patógenos respiratorios como el COVID-19 y el neumococo.
Si bien existen grupos prioritarios con mayor riesgo de presentar complicaciones graves por gripe, toda la población a partir de los 6 meses de edad puede beneficiarse de la vacunación. La gripe no solo aumenta el riesgo de neumonía hasta ocho veces, sino que también puede incrementar hasta ocho veces el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) y hasta diez veces el riesgo de infarto. Por lo tanto, es esencial que todos se vacunen para estar protegidos.
La vacunación anual contra la gripe es necesaria porque los virus de la gripe pueden cambiar de un año a otro, lo que requiere que la vacuna se actualice para proteger contra las cepas del virus de la influenza que se espera que circulen. Además, la inmunidad conferida por la vacuna de la temporada anterior disminuye con el tiempo, siendo efectiva solo entre 6 y 12 meses. Por ello, es importante vacunarse cada año para asegurar una protección adecuada.
La vacuna antigripal es segura y no puede causar la enfermedad, ya que contiene virus inactivados fraccionados. Los efectos secundarios son infrecuentes y suelen ser leves y transitorios, como reacciones en el lugar de la inyección. En raras ocasiones, puede ocasionar dolor de cabeza, dolor muscular o fatiga. Incluso si se presentan síntomas leves como congestión nasal o síntomas respiratorios alérgicos, es seguro recibir la vacuna antigripal. Sin embargo, si hay fiebre, se recomienda consultar con un médico o esperar a que los síntomas mejoren antes de vacunarse.
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria enfatiza la importancia de la vacunación para prevenir la gripe y otras enfermedades respiratorias, especialmente en esta época del año cuando los virus circulan con mayor intensidad. La vacunación no solo protege a individuos en riesgo, sino que contribuye a la salud pública al reducir la carga de enfermedad y las complicaciones graves asociadas con la gripe.









