Los jubilados necesitan $912.584 por mes para cubrir sus necesidades básicas: un análisis detallado de la situación
El costo de vida para los jubilados en Argentina continúa en alza, y la situación se agrava con el paso del tiempo.
Por Dr. Daniel Cassola
Según un relevamiento elaborado por la Defensoría de la Tercera Edad, a partir de octubre, los adultos mayores requerirán $912.584 mensuales para cubrir sus necesidades básicas, una cifra que resulta tres veces mayor que el haber mínimo. Esta realidad afecta a unos 4,5 millones de jubilados que actualmente perciben el ingreso básico, situándolos en una posición de gran vulnerabilidad económica.
El haber mínimo actual se ubica en $234.540,23, sumado a un bono de $70.000, totalizando $304.540,23. Esto significa que el monto requerido para cubrir las necesidades esenciales es tres veces mayor, lo que evidencia la difícil situación en la que se encuentran los jubilados. Este aumento desmedido del costo de vida se ha hecho evidente al comparar las cifras de la canasta básica de hace un año, que pasó de $313.185 a $685.041 en abril pasado, y ahora asciende a $912.584. De esta manera, el costo de vida de las personas mayores se ha incrementado un 54,37% en los últimos siete meses.
El estudio revela que los principales rubros que contribuyen al costo elevado de la canasta son:
- Alimentos: $236.873 (26% del total)
- Vivienda: $198.000 (22%)
- Medicamentos: $145.268 (16%)
- Limpieza: $101.443
- Transporte: $55.000
- Vestimenta: $35.000
- Recreación: $58.000
- Servicios: $83.000
Esta distribución muestra cómo la inflación afecta cada aspecto de la vida diaria de los jubilados, con un fuerte impacto en alimentos y medicamentos, dos rubros fundamentales para su bienestar.
Eugenio Semino, Defensor del Pueblo de la Tercera Edad, expresó que esta situación es «una historia que se repite», enfatizando que «los nuevos datos de la Canasta Básica de los Jubilados ratifican la situación de precariedad y miseria en la que se hunde cada vez más el sector». Además, criticó las compensaciones mensuales otorgadas por el Gobierno, calificándolas como «parches que resaltan el agujero que quieren ocultar». En sus declaraciones, Semino fue contundente al afirmar que “los jubilados no es que sigan estando mal, es que están cada vez peor y no hay perspectivas de que la situación se revierta”.
Ante esta crisis, el Gobierno implementó un nuevo aumento para las jubilaciones que entró en vigor en octubre. La jubilación mínima quedó establecida en $244.320,56, mientras que el haber máximo se fijó en $1.644.046,07. A pesar de estas actualizaciones, las cifras siguen estando lejos de cubrir el costo de la canasta básica.
Además, aunque aún no se ha oficializado, se ha anunciado un bono de $70.000 para los jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo. Si bien esta medida ayuda a paliar el impacto de la inflación, sigue siendo insuficiente para cubrir la totalidad de las necesidades. Por ejemplo, aquellos que cobran la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM) recibirán $265.456, una suma que no alcanza para afrontar el costo de la canasta básica.
El aumento de octubre forma parte del sistema de actualizaciones implementado por el Gobierno mediante el decreto 274/2024, tras el veto de la ley del Congreso que establecía una fórmula diferente para la movilidad jubilatoria. La metodología actual, impulsada por el Presidente Javier Milei, busca reflejar de forma más directa los incrementos en los precios de la economía. Bajo este sistema, los haberes se ajustan mes a mes en base al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes anterior.
Si la ley propuesta por el Congreso hubiera sido promulgada, el aumento en septiembre habría sido del 8,1%, elevando la jubilación mínima a $253.303 y, con el bono, a $323.303. Sin embargo, la cifra actual está considerablemente por debajo de lo necesario para cubrir el costo de vida.
