Los “ni-ni”, la hipoteca al futuro

ninis1

Por Dr. Daniel Cassola

Según un estudio difundido en las últimas horas por la consultora Adecco, en Argentina hay alrededor de un millón de jóvenes que no estudian ni trabajan. Son la generación “ni-ni”. Lo que es aún más preocupante es que de ellos, un importante porcentaje ni siquiera busca insertarse en el mercado laboral.

Adecco detectó que en Argentina hay 4,4 millones de jóvenes de los cuales un 34 por ciento trabaja, un 27 por ciento dedica su tiempo a estudiar, un 10 por ciento trabaja y estudia, y un 3 por ciento estudia y busca trabajo. Además hay un 25 por ciento (1,08 millón de jóvenes) que no estudia ni trabaja, y sobre ese porcentaje hay un 17 por ciento que no estudia, no trabaja y además no busca empleo.

Como es lógico suponer el estudio detalló que la probabilidad de inserción laboral en un empleo formal aumenta entre 20 por ciento (mujeres) y 30 por ciento (varones) cuando finalizan los estudios formales, acceden a una experiencia formal y participan en un curso de formación profesional.

Por otra parte, la falta de calificación de los jóvenes que buscan inserción en el mercado laboral argentino genera en las empresas un incremento de las posiciones sin cubrir, aun cuando éstas tienen intención de contratar nuevos empleados. Ejemplo de ello es que el sector de software tiene 5.000 puestos sin cubrir cada año.

De 879 empresas relevadas en todo el país por Adecco, el 69 por ciento buscó incorporar personal técnico en los últimos 12 meses y la mitad, un 51 por ciento, tuvo inconvenientes para cubrir el puesto por falta de competencias técnicas de los postulantes o ausencia de candidatos.

Por otra parte, Adecco sondeó la experiencia laboral de los jóvenes que buscan trabajo. Casi 7 de cada 10 no encuentran un puesto por carecer de experiencia laboral y el 52 por ciento de los consultados admite no trabajar de lo que estudió. Dichos resultados surgieron de un relevamiento sobre el desempleo juvenil entre 6.700 casos. Mientras un 87 por ciento afirma haber tenido alguna experiencia laboral, el 76 por ciento reconoce haber trabajado de manera informal alguna vez.

¿Qué será de este amplio grupo de jóvenes en el futuro? ¿Con qué rol en la sociedad llega una persona que no trabajó ni estudió a los 30 o 40 años? Todo parece indicar que la condición de no trabajar ni estudiar significa una hipoteca para el futuro, tanto individual como del conjunto de la sociedad.

nto de la sociedad.

.

También te puede interesar...