Marcas de la incertidumbre laboral y los despidos

FUENTE: Página 12

Los despidos alcanzaron a 192.917 personas entre diciembre de 2015 y noviembre pasado. Las suspensiones sumaron 39.369 casos en el mismo período. Las cifras surgen de una investigación del Conicet, Flacso y universidades públicas a la que accedió este diario, en la cual se revisa el impacto en la salud de la población provocado por los despidos y la incertidumbre laboral de 2016. “Las recetas ortodoxas implementadas en Argentina en los últimos meses generaron el mayor y más intenso deterioro de las condiciones de trabajo desde la crisis de la convertibilidad, y el primer evento de esta naturaleza que se verifica en nuestro país en ausencia de grandes crisis o golpes de Estado”, afirma el documento. Los investigadores encontraron entre los principales resultados que hubo un deterioro del 20,5 por ciento en los indicadores de salud física y se triplicaron problemas de salud mental entre los trabajadores. Aumentaron en forma exponencial los cuadros depresivos por efecto de los despidos. Las mujeres de mediana edad fueron el grupo que registró los mayores niveles de vulnerabilidad a raíz de las tensiones laborales.

“Este proceso de desgaste del mercado laboral está teniendo fuertes consecuencias en la salud mental y físicas de las personas despedidas, problemática que tiende a agravarse con la duración del desempleo”, remarca el documento, que lleva la firma de Cecilia Ros y Miriam Wlosko, de la Universidad de La Plata, de Demian Panigo, del Citra-Conicet, de Hernán Letcher, de la Universidad de Avellaneda, de Julia Strada, de Flacso y de Patricia Rivero, del Ceil-Conicet. También figura unos de los mayores referentes en estudios sobre el trabajo en Latinoamérica, Julio César Neffa, que actualmente forma parte del Consejo Académico de la carrera de Economía de UMET. La investigación encontró que los indicadores de salud física empeoraron un 20,5 por ciento por efecto de la ola de despidos. Se precisó que los quintiles de ingresos 3, 4 y 5, donde se ubican trabajadores de clase media, anotaron los mayores niveles de desgaste, al superar incluso los impactos negativos observados entre segmentos de menores recursos (quintiles 1 y 2). En el detalle por sexo, se estimó que el indicador de salud física cayó 21,2 por ciento entre las mujeres y 19,4 por ciento entre los hombres. En relación con el grupo etario, los efectos más fuertes se observaron entre individuos de 30 a 45 años (21,1 por ciento) y de más de 46 años (24,4 por ciento). En cuanto a la cantidad de hijos a cargo del trabajador, aquellos que sostienen 4 hijos registraron mayores impactos, con empeoramiento del índice de salud física del 45,5 por ciento.

 

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