Situación crítica: el Hospital de Clínicas funciona al 40 % de su capacidad
Este centro de atención, uno de los más importantes del país, se ha visto obligado a reducir prestaciones como, por ejemplo, cirugías. Esto se debe al recorte presupuestario.
Por Dr. Daniel Cassola
La situación en las universidades argentinas se torna cada día más crítica, agravada por la falta de actualización de los fondos enviados por el Gobierno nacional, los cuales han quedado notablemente desactualizados en medio de la alta inflación que se ha acelerado desde diciembre. Entre las instituciones afectadas, destaca el emblemático Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que se ha visto obligado a reducir sus actividades, incluyendo las cirugías.
El director del Hospital, Marcelo Melo, ha descrito un panorama sumamente complejo, caracterizado por la escasez de presupuesto y el aumento de precios en los insumos utilizados, superando ampliamente la tasa de inflación general registrada por el Indec, el organismo nacional de estadísticas.
«La situación es bastante compleja porque dependemos de un presupuesto que no tenemos. El Hospital necesita recursos para funcionar: comprar insumos, medicamentos, mantener la aparatología, entre otros. Si no disponemos de esos recursos debido a la falta de presupuesto, no podemos enfrentar ninguna licitación», explicó Melo.
El Hospital de Clínicas atiende mayormente a personas sin cobertura de salud privada, quienes llegan con patologías complejas que requieren de muchos recursos. La falta de actualización del presupuesto ha llevado a una disminución significativa en la actividad del hospital, llegando a realizar solo el 30 o 40% de las cirugías habituales.
La inflación exorbitante de los productos médicos ha empeorado aún más la situación. Mientras que el presupuesto permanece congelado con una inflación del 270% según el Indec, los precios de los medicamentos han aumentado hasta un 1000%. Esto ha impactado severamente en las licitaciones para adquirir los insumos necesarios, que han visto aumentos descomunales en comparación con años anteriores.
Además de las dificultades financieras, Melo también lamentó la situación de los trabajadores del hospital, muchos de los cuales perciben salarios por debajo de la línea de pobreza.
La crisis en el Hospital de Clínicas es solo un reflejo de la situación más amplia que atraviesan las universidades argentinas. El Consejo Superior de la UBA ha declarado la emergencia presupuestaria, implementando medidas para reducir costos y mantener el funcionamiento básico de la institución. Sin embargo, estas medidas no son suficientes para hacer frente a la magnitud de la crisis.
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, denunció un ajuste del 370% en las universidades públicas, insuficiente para hacer frente a los crecientes costos operativos. En particular, destacó el desafío adicional que enfrenta la UBA debido a la cantidad de centros de investigación y estudiantes en facultades de ciencias de la salud, como el Hospital de Clínicas y otros centros médicos dependientes de la universidad.
A pesar de las promesas del Gobierno nacional sobre el pago de los fondos solicitados por la UBA, la institución desmintió esta afirmación, señalando la persistente falta de recursos.
