Monóxido de carbono: aumentan las intoxicaciones y ya se notificaron 781 casos en lo que va de 2026
Las intoxicaciones por monóxido de carbono continúan representando un importante problema de salud pública en Argentina.
Por Dr. Daniel Cassola
De acuerdo con la última actualización epidemiológica, hasta la semana epidemiológica 25 de 2026 se notificaron 781 casos y 12 personas fallecieron como consecuencia de esta causa, en un contexto marcado por la llegada de las bajas temperaturas y el mayor uso de sistemas de calefacción.
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico, incoloro, inodoro e insípido, características que dificultan su detección y explican por qué suele conocerse como el «asesino silencioso». La mayoría de las intoxicaciones registradas en el país ocurren dentro de los hogares y están relacionadas con el uso inadecuado, la falta de mantenimiento o el mal funcionamiento de estufas, calefones, cocinas y otros artefactos que utilizan combustibles en ambientes con escasa ventilación.
El informe oficial muestra que durante las primeras 16 semanas del año la cantidad de casos se mantuvo relativamente estable. Sin embargo, posteriormente se observó un incremento que llevó al registro de 266 notificaciones entre las semanas epidemiológicas 17 y 20, el valor más alto de la temporada. Aunque en las semanas siguientes se produjo un leve descenso, las autoridades consideran necesario mantener una vigilancia permanente para evaluar la evolución de la situación durante el resto del invierno.
En comparación con el mismo período de 2025, las notificaciones aumentaron un 7,4%, con 54 casos adicionales. El incremento estuvo impulsado principalmente por la provincia de Buenos Aires, que pasó de 173 a 251 casos, y Mendoza, donde las notificaciones aumentaron de 67 a 112.
La región Centro concentra el mayor número de casos del país, con 359 notificaciones, equivalentes al 46% del total. Le sigue la región Sur, con 199 casos, principalmente en Neuquén, Chubut y Tierra del Fuego. En tercer lugar se ubica la región Cuyo, con 151 casos, mientras que el Noroeste Argentino registró 72. En contraste, la región Noreste prácticamente no notificó casos durante el período analizado.
Otro aspecto destacado del informe es el adelanto de la estacionalidad observado durante 2026. Habitualmente, el mayor número de intoxicaciones se concentra en los meses más fríos del invierno, pero este año el pico de notificaciones apareció antes que en temporadas previas, especialmente en las regiones Centro, Cuyo y NOA.
La información disponible sobre la fuente de exposición permitió identificar que las estufas a gas fueron responsables del 27% de los casos en los que se pudo determinar el origen de la intoxicación. Las cocinas, anafes y hornos representaron el 25%, mientras que los hogares a leña o salamandras concentraron el 11% y los incendios el 10%. No obstante, las autoridades aclararon que solo una de cada cinco notificaciones incluyó datos sobre el origen de la exposición.
El monóxido de carbono se produce por la combustión incompleta de materiales como gas natural, gas envasado, leña, carbón, kerosén, gasolina o petróleo. Cuando la combustión ocurre en ambientes cerrados o con ventilación insuficiente, el gas puede acumularse rápidamente y desplazar el oxígeno del aire, provocando intoxicaciones que pueden evolucionar en pocos minutos hacia cuadros graves.
Los síntomas iniciales suelen incluir dolor de cabeza, mareos, debilidad, náuseas, vómitos y somnolencia. A medida que aumenta la exposición pueden aparecer alteraciones de la conciencia, dificultad respiratoria, convulsiones y, en los casos más severos, la muerte. Debido a que estas manifestaciones pueden confundirse con otras enfermedades, muchas personas no reconocen el peligro hasta que la intoxicación ya es importante.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias recuerdan que la prevención constituye la herramienta más eficaz para evitar estos episodios. Entre las principales recomendaciones figuran realizar controles periódicos de estufas, calefones y otros artefactos por personal matriculado, mantener siempre una adecuada ventilación de los ambientes, no obstruir rejillas de ventilación y evitar el uso de hornallas, hornos o braseros como sistemas de calefacción.
También se aconseja prestar atención a señales de mal funcionamiento, como llamas de color amarillo o anaranjado en lugar de azul, manchas de hollín o la presencia de olor a combustión, ya que pueden indicar una combustión deficiente.
