Por Redacción Curar con Opinión
Con la llegada del verano y las altas temperaturas, PAMI ha emitido una serie de recomendaciones destinadas a cuidar la salud de las personas mayores y evitar riesgos relacionados con el calor. El clima cálido invita a disfrutar del aire libre, pero también exige tomar medidas de precaución para proteger la piel y prevenir problemas de salud.
Entre los consejos ofrecidos por la obra social se destaca la importancia de usar gorros y lentes de sol para protegerse de la radiación ultravioleta, además de aplicar protector solar con factor 30 como mínimo y renovarlo cada dos horas. Asimismo, se recomienda elegir lugares frescos y a la sombra, evitando la exposición al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, horarios en los que los rayos solares son más intensos.
PAMI enfatizó que estos cuidados deben mantenerse incluso en días nublados, ya que los rayos UV atraviesan las nubes. Además, recordó que superficies como la arena, la nieve o el agua incrementan la incidencia de la radiación sobre la piel, lo que hace crucial extremar las medidas de protección.
La obra social también abordó la importancia de prevenir el golpe de calor, un trastorno asociado a la exposición prolongada a altas temperaturas o a la realización de actividades físicas intensas durante los días de calor extremo. Entre las medidas sugeridas para evitarlo se incluye mantener una hidratación constante bebiendo agua incluso sin sentir sed, evitar bebidas alcohólicas o con alto contenido de azúcar, usar ropa ligera y de colores claros, y preferir materiales transpirables. Además, se recomienda mantener los ambientes ventilados y frescos, utilizando ventiladores o aire acondicionado si están disponibles.
El golpe de calor puede manifestarse a través de síntomas leves como piel enrojecida, dolor de cabeza, mareos, calambres musculares, sequedad en la boca, sed intensa, sudoración excesiva y fatiga. En caso de experimentar estas señales, se sugiere buscar un lugar fresco, hidratarse de inmediato y humedecer la piel con paños de agua fría, especialmente en áreas como cuello, axilas e ingles para reducir la temperatura corporal.
Si los síntomas progresan hacia estados más graves, como confusión, fiebre alta o pérdida de conciencia, es fundamental acudir de inmediato a un centro de salud para recibir atención médica adecuada.









