Precios por las nubes y falta de remedios agudizan crisis del sistema de salud

Fuente: iProfesional.com

El reparto de culpas está a la orden del día. Se acusa a los grandes laboratorios de haber incrementado los valores sin justificación, en tanto que las empresas de medicina prepaga afrontan demoras de hasta cuatro meses en reintegros. Además, escasean vacunas. Así está la situación hoy.

A la par de que el Gobierno anunciara con bombos y platillos que los precios de los remedios se retrotraerán a los valores de diciembre y enero, en el sector de la salud la situación no dejan de sumarse incertidumbres.
El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos consideró que la «rebaja en los precios de los medicamentos debe ser inmediata», y culpó a los laboratorios por negarse a modificar los precios.

Según el gremio, «Caeme (empresas multinacionales), Cilfa (empresas nacionales) y Cooperala (cooperativas de capital argentino) se niegan a hacerlo aduciendo el alto componente del dólar». Sin embargo, argumentan que «la incidencia de la moneda extranjera no supera el 15% en la mayoría de los medicamentos».
Esas entidades «no firmaron el acuerdo para retrotraer el precio de 18.000 medicamentos. Sólo ofrecen congelar el precio de 600 productos, pero es insuficiente ya que suelen ser de poca utilidad terapéutica», enfatizaron desde el sindicato.

«Los laboratorios dicen que subsidian al PAMI y a las obras sociales, pero no es verdad, ya que el subsidio lo paga la farmacia con la bonificación que se le cobra por atender al afiliado», recalcaron.
Fuego cruzado e incertidumbre
Farmacias, profesionales de la actividad y usuarios afrontan una sumatoria de complicaciones que van desde faltantes de insumos y medicamentos hasta problemas financieros por la dilatación o interrupción de los pagos en la cadena.

En tanto, se avanzó con incrementos de hasta un 50% anual en el precio de algunos medicamentos, situación que se da mayormente en los puntos de venta ubicados en distintas provincias de la Argentina.
Desde el sindicato recordaron que la Secretaría de Comercio Interior autorizó en 2013 un aumento promedio de 18%, pero sólo entre diciembre de ese año y enero de 2014 «se produjeron incrementos promedio del 30% que no están justificados».

Los gremios de la salud, además, dan por descontado que por el avance del dólar, medicinas desarrolladas específicamente para tratar enfermedades como el cáncer o el HIV -escasas, en la actualidad- seguirán registrando fuertes aumentos a lo largo del año.

El aspecto más grave, nuevamente, viene por el lado de los faltantes, que corresponden a productos destinados a problemáticas complejas como las insuficiencias renales, la hemofilia, la diabetes o esclerosis múltiples.

«Todo está agravado por las restricciones, que nunca se levantaron. A eso hay que sumarle la demora en el ingreso cuando finalmente se da la habilitación. Y, por supuesto, también influye el encarecimiento de los productos que se dio en este último tiempo por la disparada del dólar», afirmó a iProfesional Marcelo Peretta, secretario general del Sindicato de Bioquímicos y Farmacéuticos.

«Esto seguirá influyendo en aquellos medicamentos que son 100% importados. Hoy tenemos demoras por las trabas a las importaciones de hasta un mes y, para peor, con precios que suben todo el tiempo», reconoció.

Problema con las vacunas
Un inconveniente importante en lo que hace a desabastecimiento comprende a las vacunas, que en muchos casos brillan por su ausencia pese a la escasa demanda que se da en los meses de verano.

«Hay gran incertidumbre en torno a los antigripales, que deberían estar disponibles para el período escolar. En los centros de vacunación los faltantes son notorios y en muchos casos no te pueden precisar la fecha en la que volverán a contar con este tipo de productos», indicó Peretta.

En coincidencia con estos dichos, iProfesional constató desabastecimiento en centros de vacunación privados como Stamboulian, donde hay complicaciones con las dosis de los siguientes compuestos:
• Antiamarílica (fiebre amarilla)
• Antihepatitis A
• Antineumocóccica
• Cuádruple Acelular (difteria, Influenza, tos convulsa, tétanos)
• Gammaglobulina antihepatitis B
• Gammaglobulina antirrábica
• Combinada contra difteria, tétanos, pertusis acelular y poliomelitis
En Vacunar, el desabastecimiento al día de la fecha se presenta de la siguiente manera:

«Nos encontramos con faltantes de medicinas clave. Creemos que hace falta una política seria para el manejo de los stocks de las dosis y dejar de improvisar en estos temas tan sensibles», expresaron a iProfesional desde un instituto de vacunación.

Faltantes que «enferman»
«Hay faltantes en general. Por ejemplo, muchos medicamentos indicados para la gastroenteritis», comentó a este medio un farmacéutico de la zona de Caballito.

«No hay un sólo sector en el que se consigan fácilmente medicamentos o productos. Para el usuario, mucho depende de que la farmacia los tenga en stock. Lo que no estamos recibiendo son las entregas de los nuevos pedidos para reponerlos», añadió.

«Hay algunos productos que no fueron repuestos y por lo tanto no los tenemos en el inventario. Hay pedidos hechos pero desde los laboratorios no los envían y no sabemos cuándo lo van a hacer», expuso otro farmacéutico de la provincia de Buenos Aires.

En simultáneo, los odontólogos de todo el país se vieron afectados por la abrupta suba del dólar.

Así lo hicieron saber desde la Sociedad Odontológica de La Plata (SOLP) y sus pares bonaerenses que -a través de un comunicado- manifestaron su preocupación por las «desmedidas» alzas en los precios de los materiales que utilizan estos profesionales.
Además, hay faltantes de insumos clave como por ejemplo la anestesia. Según SOLP, dichos insumos odontológicos «comienzan a no tener precio certero o directamente desaparecen del mercado».
Ocurre también que en el 80% de las prestaciones más requeridas se utilizan materiales importados que en los últimos días se encarecieron fuertemente, producto de la devaluación.

Dardo Pereira, presidente de la entidad, detalló los problemas con los que se encuentran los odontólogos a la hora de atender.

«La anestesia, por mencionar alguno de los insumos que se necesitan en los consultorios, subió aproximadamente un 25% y hoy la caja no baja de los $300. Los materiales de las restauraciones estéticas se han disparado. Hay productos para los que directamente no hay precio o no se consiguen», aseveró.

El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán, Fernando Esper, advirtió que el principal inconveniente de la actividad hoy es que -tras el aumento del dólar- los laboratorios y droguerías redujeron al mínimo las entregas de mercadería.

«Subieron fuerte los medicamentos, todavía no sabemos cuándo se detendrá este proceso, pero nuestro principal inconveniente hoy día es el desabastecimiento», subrayó.

Échale la culpa a…
A la par del problema por las trabas a las importaciones, desde el sector relativizaron la presión del Gobierno sobre los laboratorios para retrotraer algunos precios «ya que tocan a los productos que se hacen mayormente en el país y, entonces, son los que menos aumentaron».
En tanto, desde el Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos culpan a los laboratorios por la disparada de los valores: «Los de marca se niegan a bajar sus precios porque gastan mucho en marketing y premios y regalos al médico que incrementan los productos»
Y agregan: «En tanto, la cámara que nuclea a los laboratorios genéricos (Capgen) sí aceptó incrementar sólo un 9 por ciento».
«Los importados seguirán subiendo, tal como sucedió en los últimos meses en los que se dieron alzas de hasta un 50%. La consecuencia de ello es que las farmacias disponen de menos recursos para contar con esos productos, por lo que habrá más desabastecimiento y dificultades en la reposición», aseguró Peretta, representante del gremio.

El dirigente explicó que «las prepagas demoran cada vez más los reintegros a las farmacias, por lo que los puntos de venta se quedan sin espalda financiera para pagar a las droguerías todo lo que necesitan».

«OSDE o Swiss Medical, por ejemplo, tienen demoras de hasta 120 días en los reintegros siendo que siempre fueron un ‘relojito’ para afrontar esos compromisos. Esto afecta directamente la cadena de pagos», precisó.
Y añadió que «lo que actualmente está siendo afrontado por cuenta y orden de los farmacéuticos representa hasta el 40% del valor de un producto. Incluso, hay prepagas que luego abonan con notas de crédito».

¿Cuál es el argumento de estas firmas para justificar las demoras? «Las empresas responden que también tienen complicaciones para hacer sus pagos y que eso se debe a que por la inflación deben afrontar costos crecientes de funcionamiento», precisó.

En coincidencia con Peretta, distintos colegios de farmacéuticos y cámaras de propietarios de farmacias advirtieron que, dada la lentitud de los reintegros, vienen teniendo grandes dificultades para reponer determinados medicamentos.

«Las farmacias no tienen tanto capital para reponer. Hoy se trabaja con capacidad limitada y bajísimo stock», expresó un profesional del Colegio de Farmacéuticos de Salta.

A tono con sus dichos, Esper, del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán, sostuvo que también «hoy se está dificultando contar con productos debido a que se facturó antes de que los laboratorios determinen el aumento de precios de los remedios».

«Además, las droguerías no esperan a que las obras sociales liquiden a los farmacéuticos las prestaciones. A la semana o a los 10 días, si no entra el pago, dejan de entregar la mercadería», concluyó.

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