PROMESA: más del 80% de los casos cerrados finalizaron con acuerdo y crece la mediación en salud
A casi seis meses de su implementación, el Procedimiento de Mediación Prejudicial en Materia de Salud (PROMESA) muestra resultados que, según datos oficiales, reflejan una mejora sostenida en la resolución de conflictos vinculados al acceso a prestaciones médicas sin necesidad de judicialización.
Por Dr. Daniel Cassola
El programa fue creado con el objetivo de abordar uno de los problemas estructurales del sistema sanitario argentino: el aumento de amparos y demandas judiciales por cobertura de medicamentos, tratamientos, prácticas de alta complejidad y prestaciones para personas con discapacidad. La creciente litigiosidad no solo impacta en los tiempos de respuesta para los pacientes, sino también en los costos y en la planificación del sistema de salud.
De acuerdo con la información difundida por el Gobierno, desde su puesta en marcha se iniciaron 246 procedimientos de mediación. De ese total, 208 ya fueron cerrados y 38 continúan en trámite. Entre los casos finalizados, 171 concluyeron con acuerdo entre las partes, lo que representa el 82,2%. En cambio, 37 expedientes cerraron sin acuerdo.
La evolución de los indicadores muestra una tendencia ascendente en la efectividad del mecanismo. Durante el primer mes y medio de funcionamiento, el 39% de los casos iniciados terminaban con acuerdo. Actualmente, esa proporción asciende al 69,5% en relación con el total de mediaciones iniciadas, lo que, según las autoridades, evidencia una consolidación del procedimiento y mayor confianza en la instancia de diálogo.
Uno de los datos destacados es el plazo promedio de resolución: 22,9 días. Este tiempo resulta significativamente menor al de los procesos judiciales tradicionales, que pueden extenderse durante meses o incluso años. La reducción de plazos es uno de los ejes centrales del programa, ya que busca garantizar respuestas más ágiles a los beneficiarios del sistema de salud.
El esquema de PROMESA establece una instancia obligatoria de mediación previa a la vía judicial en determinados reclamos sanitarios. El procedimiento es voluntario en cuanto a la aceptación del acuerdo, pero promueve el diálogo entre pacientes, financiadores y prestadores antes de recurrir a tribunales. Cuando interviene el Ministerio de Salud de la Nación como parte articuladora, el nivel de acuerdos alcanza el 80%, según los datos oficiales.
Desde el Ejecutivo sostienen que el mecanismo permite reducir costos administrativos y judiciales, optimizar recursos públicos y privados y fortalecer la transparencia en la toma de decisiones. También remarcan que prioriza soluciones consensuadas por sobre resoluciones impuestas por sentencia judicial.
La judicialización en salud ha sido un fenómeno creciente en Argentina en las últimas décadas, impulsado por la ampliación de derechos, la incorporación de nuevas tecnologías sanitarias y la presión por acceder a medicamentos de alto costo. Si bien los amparos han sido una herramienta clave para garantizar prestaciones en casos urgentes, también generaron tensiones presupuestarias y desigualdades en el acceso.
En este contexto, PROMESA se presenta como una alternativa orientada a equilibrar el derecho a la salud con la sostenibilidad del sistema. Las autoridades sanitarias señalaron que el procedimiento “se consolida como una herramienta eficaz, voluntaria y menos costosa para resolver conflictos sanitarios”, y destacaron que contribuye a “reducir la litigiosidad y promover soluciones directas entre las partes”.
Con casi el 70% de las mediaciones iniciadas cerrando con acuerdo y más del 80% de los casos concluidos con resultado positivo, el programa comienza a perfilarse como una experiencia relevante en la gestión de conflictos sanitarios.
