Provincia de Buenos Aires: cerca del 40 % de los médicos dice haber sufrido acoso

La violencia laboral hacia los médicos es un problema preocupante que ha sido objeto de estudio por parte de la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (FEMEBA).

Por Dr. Daniel Cassola

Los resultados de esta encuesta revelan que el porcentaje de incidencia de episodios de violencia se ha mantenido constante a lo largo de las ediciones. Casi el 40% de los médicos encuestados afirman haber experimentado al menos un episodio de violencia en el último año. Esta cifra es alarmante y pone de manifiesto la magnitud del problema en el ámbito de la salud.

La violencia laboral hacia los médicos se presenta en diversas formas, pero los encuestados coinciden en señalar que la demora en el tiempo de atención médica es el desencadenante más frecuente. El informe destaca que por cada episodio de violencia en el ámbito privado, hubo tres en el ámbito público. Además, se observa una clara cuestión de género, ya que por cada médico varón que experimentó violencia, hubo dos médicas mujeres en la misma situación.

La modalidad de violencia verbal es la más prevalente, y es importante destacar que los médicos pueden sufrir más de una modalidad de violencia en un mismo acto médico. Según los resultados, el 68% de los médicos encuestados fueron agredidos verbalmente por los pacientes o sus familiares. Además, un 24% sufrió agresiones a través de las redes sociales y un 5% fue víctima de violencia física.

Resulta llamativo que el 62% de los pacientes que ejercieron violencia ya habían sido atendidos con anterioridad, y el 85% de los casos no correspondían a urgentes necesidades de atención médica. A pesar de ello, en el 80% de los casos los médicos brindaron asistencia médica.

La evidencia recopilada revela que el 89% de los médicos se siente estresado, y de ellos, un 32% percibe esta sensación de forma permanente. Además, el 66.6% de los encuestados afirma haber perdido el entusiasmo en su profesión, y un 11% manifiesta sentirse presionado por los pacientes de manera constante.

Está claro que la situación laboral y emocional de los médicos está directamente relacionada con las experiencias de violencia que sufren en el ejercicio de su profesión. La violencia laboral hacia los médicos no solo afecta a su bienestar físico y emocional, sino que también tiene un impacto en la calidad de la atención médica que pueden brindar.

Para abordar este problema, es necesario tomar en cuenta diferentes aspectos. En primer lugar, es crucial mejorar las condiciones de trabajo de los médicos. Esto implica asegurar una carga horaria adecuada, proporcionar recursos y equipos suficientes, y establecer sistemas de apoyo y supervisión para los profesionales de la salud. Además, es fundamental garantizar que los médicos tengan acceso a programas de bienestar y apoyo emocional, como asesoramiento psicológico o grupos de soporte, para hacer frente al estrés y las demandas del trabajo.

Asimismo, es importante fortalecer la seguridad en los entornos de atención médica. Esto implica implementar medidas de seguridad física, como la presencia de personal de seguridad en áreas críticas, la instalación de cámaras de vigilancia y la mejora de la iluminación en los espacios comunes. También se deben establecer protocolos claros para la gestión de situaciones de violencia, capacitando al personal médico en técnicas de comunicación y resolución de conflictos.

Además, es fundamental fomentar la denuncia de los casos de violencia y garantizar una respuesta efectiva por parte de las autoridades competentes. Los médicos deben sentirse seguros al informar cualquier incidente de violencia y confiar en que se tomarán medidas apropiadas para abordar la situación. Esto implica establecer canales de denuncia confidenciales y transparentes, así como brindar apoyo legal y asesoramiento a los médicos que hayan sido víctimas de violencia.

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