Residencias médicas: la medicina privada respalda el nuevo sistema de becas
Por Redacción Curar con Opinión
En medio del conflicto desatado por el cambio en el reglamento del sistema nacional de residencias médicas, la Unión Argentina de Salud (UAS), que nuclea a los principales centros del sistema privado, fijó una postura clara: los residentes no son empleados, sino becarios en formación.
La controversia surgió luego de que el Ministerio de Salud de la Nación publicara una nueva normativa que regirá los cupos financiados por el Estado. A partir de este año, los médicos residentes podrán optar entre dos modalidades de remuneración: la Beca Ministerio o la Beca Institución.
Con la Beca Ministerio, un residente de primer año percibirá $810.000 netos (descontados aportes jubilatorios y obra social del Estado), incluyendo cobertura por ART y seguro de mala praxis, aunque sin incentivos adicionales. En cambio, quienes elijan la Beca Institución cobrarán los $998.000 netos que paga el Estado, con la posibilidad de sumar incentivos otorgados por cada institución, además de ART, cobertura médica y seguro.
Este cambio fue interpretado por residentes de hospitales públicos nacionales, como el Hospital Garrahan, como una desvalorización de su rol profesional. Denuncian que lo que consideran un salario por su trabajo es ahora presentado como un simple “estipendio”, lo cual motivó protestas en varios centros sanitarios.
En respuesta, la UAS defendió el nuevo modelo y enfatizó que la residencia médica no constituye una relación laboral, sino un proceso formativo. Según el comunicado difundido por la entidad:
“El período de estancia en las instituciones no representa un trabajo, sino un espacio de formación acompañada por especialistas de planta. La retribución que reciben los residentes simboliza una ayuda para sufragar gastos de aprendizaje”.
La organización, que representa a hospitales y centros universitarios privados, remarcó que las residencias funcionan bajo un “modelo de enseñanza sistematizado, de responsabilidad progresiva y supervisión permanente”, lo cual las distingue de los vínculos contractuales del personal de planta.
Hugo Magonza, presidente de la UAS y director general del CEMIC, señaló que la mayoría de las instituciones del subsistema privado financian sus programas de residencia y compiten por atraer a los mejores candidatos, lo que incluye ofrecer condiciones formativas e incentivos adicionales. En el caso del CEMIC, explicó, hay unos 240 cargos disponibles entre residencias básicas y posbásicas.
