Por Dr. Daniel Cassola
Antes de la primera vuelta electoral los distintos candidatos hicieron propuestas o enunciaron voluntades con respecto a la situación de los jubilados.
Con distintos matices todos prometieron mejorar la alicaída situación económica de los jubilados. Ya de cara al ballotage, los dos candidatos prometen lo mismo: reinstaurar el 82 por ciento móvil.
Como estrategia política ambos buscan tomar la propuesta del tercero, Sergio Massa, quien es quien más mencionó al 82 por ciento durante su campaña.
Por ello Daniel Scioli prometió garantizar el 82 por ciento móvil, bajar las retenciones a las economías regionales y subir el piso del impuesto a ganancias a 30 mil pesos.
Por su parte, Mauricio Macri comentó en un acto público que están en permanente contacto con dirigentes del espacio político de Massa, y ratificó que el “82 por ciento móvil es un compromiso asumido con los jubilados”.
El 82 por ciento móvil es una de las banderas históricas del reclamo de los jubilados y pensionados argentinos. Al repetirse tanto una consigna quizás se pierda su significado. Por eso nos parece pertinente explicarlo.
El 82 por ciento móvil fue reglamentado en 1958 por el presidente Arturo Frondizi y establecía que: “el haber de la jubilación ordinaria será equivalente al 82 por ciento móvil, de la remuneración mensual asignada al cargo, oficio o función de que fuere titular el afiliado, a la fecha de la cesación en el servicio o al momento de serle otorgada la prestación, o bien al cargo, oficio o función de mayor jerarquía que hubiese desempeñado”.
En otras palabras, la jubilación consistía en el cobro del 82 por ciento del sueldo de mayor jerarquía que el trabajador había logrado. Es móvil porque se toma el valor de ese sueldo en la actualidad.
Por ejemplo, según esta ley que luego fue derogada por los militares y nunca más puesta en práctica, un médico que llega a desempeñarse como jefe de un servicio cuando se jubila cobra el 82 por ciento de la paga que recibe ese jefe de servicio en la actualidad. Para las pensiones el porcentaje que se establecía era del 75 por ciento.
Todos sabemos que hoy las jubilaciones están lejos de estos números. Pero, si le creemos a los candidatos, gane quien gane, la situación económica de los jubilados mejorará.
No se trata de una concesión, ni de una gracia dada por el poder. La jubilación y un haber digno es un derecho de todos los jubilados y pensionados argentinos.










