Tres claves para entender por qué al dengue se lo combate en cada casa

Investigadores de la UBA y el Conicet aseguraron que “está todo dado para que el cuadro de situación sea peor” y apuntaron a tomar conciencia de que la responsabilidad de la prevención de la enfermedad es de cada uno. Lo que hay que saber.

Eso de que “la educación comienza por casa” aplica a todo. También a lo que a cuidados de la salud se refiere.

Es que si se toma conciencia de que más allá de las campañas masivas o programas nacionales que puedan llevarse a cabo desde los organismos de salud, cada uno desde su lugar puede aportar mucho a la hora de combatir una epidemia como la de dengue, el cuadro de situación quizá sería otro.

Desde el Ministerio de Salud confirmaron ayer 15 mil casos de la enfermedad en todo el país, y presentaron un panorama nada alentador, en el sentido de que el pico del brote, que este año comenzó en noviembre, suele darse en marzo y abril. Así las cosas, lo peor, estaría por venir.

“Estamos en el pico máximo de mosquitos”, destacó Nicolás Schweigmann. “En esta época del año, estamos en la abundancia máxima del Aedes aegypti que se sostiene hasta finales de marzo o abril, cuando descienden las temperaturas”, agregó Sylvia Fischer. Ambos, científicos de la Facultad de Ciencias Exactas Y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que monitorean desde 1998 el cuadro de situación de estos insectos en 200 puntos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

La situación del Aedes aegypti para Schweigmann “es complicada como todos los años”. “Desde hace mucho el mosquito está instalado y muy bien. Esto hace que si entra el virus pueda generar transmisión. Eso lo venimos diciendo desde 1998. Este año, vemos que no sólo porta un virus, sino tres: dengue, zika y chikungunya. Además, se suma que, según el Ministerio de Salud, el brote empezó unas semanas antes de finalizar 2015. Al empezar tempranamente estamos recién en el inicio. Esto seguirá hasta que venga el frío”, enfatizó.

Ante este panorama, no dudó en asegurar que “si no hay alguna otra circunstancia que atempere, todo está dado para que el cuadro de situación sea peor”.

SI NO HAY ALGUNA OTRA CIRCUNSTANCIA QUE ATEMPERE, TODO ESTÁ DADO PARA QUE EL CUADRO DE SITUACIÓN SEA PEOR

“Siguen entrando personas infectadas al país, esas personas infectan a los mosquitos de acá, los cuales luego de un período de incubación, infectan a otras personas. Esto hace que cada vez haya más afectados”, subrayaron los científicos del Grupo de Estudio de Mosquitos del Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la mencionada facultad.

Tal como se los pudo ver en las miles de fotos que se difundieron del Aedes por todas las vías, de patas negras con rayas blancas, “la hembra es quien pica porque necesita sangre para madurar sus huevos que pueden llegar a sesenta, en promedio, en una puesta”, explicaron los especialistas.

De vuelo bajo, la hembra Aedes aegypti habitualmente pica la zona de pies y pantorrillas, y suele descubrírsela tarde, cuando ya se siente la molestia de picazón.

Y tras asegurar que “no hicimos las cosas que debíamos hacer para prevenir” la proliferación del mosquito, los investigadores dieron tres claves para entender el grado de responsabilidad que tiene cada uno en esta epidemia.

1- La hembra deja sus huevos en recipientes con aguas tranquilas a la sombra, por eso la importancia de la prevención para controlar los criaderos, la cuna del transmisor del dengue, que una vez infectado transmite el virus a través de sus glándulas salivales.

“Si en cada manzana se eliminan los recipientes para que no se puedan criar, no habrá mosquitos, y no habrá transmisión. Hoy, hay mosquitos porque hay recipientes. ¿Cuánto hace que venimos hablando de eso? Mucho. Sin embargo, al haber mosquitos, todo está dado para el desarrollo de las enfermedades”, remarcó Schweigmann.

“Contrario a lo que se cree no se crían en charcos, zanjas, lagunas ni en ningún tipo de ambiente acuático silvestre. Sólo lo hacen en recipientes, sólo en los que los seres humanos les dejamos disponibles, y les gusta que sean pequeños”, advirtió por su parte Fischer, doctora en Biología y también investigadora del Conicet.

EL AEDES AEGYPTI SÓLO SE CRÍA EN RECIPIENTES PEQUEÑOS CON AGUA LIMPIA

Ella contó que en su casa no deja en pie nada que puede acumular agua. “Además de mosquiteros, revisamos que no haya ni un recipiente, ni uno. No tenemos flores en floreros y las plantas que estaban en agua, las pasamos a tierra”.

2- En toda su vida el Aedes se mueve en un radio de 40 a 50 metros como máximo. “Si hay algún mosquito dando vueltas, hay que buscar activamente el criadero, porque no está lejos”, destacó Fischer. E insistió en este punto: “El mosquito no se desplaza a grandes distancias. Esto de cuidar la manzana tiene mucho sentido. Si a la manzana donde vivimos la mantenemos libre de criaderos, no se nos va a llenar de mosquitos de otros lados porque no vuelan lejos”.

Y los cuidados hay que hacerlos todo el año. Y he aquí la tercera clave.

3- En invierno los mosquitos no mueren sino que permanecen como huevos. Si bien cuando viene el frío, los mosquitos dejan de ser un tema de preocupación, no quiere decir que no estén. “La ciudad se mantiene infestada por el Aedes aegypti y cuando arranca el calor, esos huevos eclosionan. Y (si no se adoptan las medidas preventivas) todos los veranos hablaremos de dengue o de otra enfermedad”, remarcó Schweigmann, al destacar la importancia del control de criaderos para evitar la multiplicación del insecto.

Valga insistir en que, no todas las hembras de mosquitos están infectadas por virus, sino aquellas que al ingerir sangre de una persona afectada por el dengue, zika o chikunguña, luego lo desarrolla en sus glándulas salivales. Una vez que esto ocurre, el insecto lo disemina al volver a picar a otros seres humanos. Y la cadena de contagio se amplía.

Fuente: Infobae

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