Trump ordena la retirada de Estados Unidos de la OMS en su regreso a la presidencia
En su primer día de regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha dado un paso que revive una de las decisiones más polémicas de su anterior mandato: iniciar el proceso de retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por Dr. Daniel Cassola
Esta decisión, justificándose en el alto coste de la membresía y su política de «América primero», marca la segunda salida del país norteamericano de este organismo en menos de cinco años.
Trump criticó la contribución financiera de Estados Unidos a la OMS, argumentando que el país estaba «pagando 500 millones de dólares anuales, mientras que China aporta solo 39 millones». «Es bastante triste», señaló el mandatario, reafirmando su postura de que el gasto en la OMS no es una prioridad para su administración. Además, el presidente ha ordenado una revisión exhaustiva del gasto en ayuda exterior, subrayando su visión proteccionista y nacionalista.
La decisión ha generado una ola de preocupación entre científicos y expertos en salud pública, quienes advierten que podría significar un retroceso de décadas en la lucha contra enfermedades como el VIH, la malaria y la tuberculosis. También se teme que la retirada debilite la capacidad de respuesta global ante posibles nuevos brotes pandémicos.
«Perder los recursos estadounidenses supone una herida mortal para la respuesta global ante las epidemias», afirmó Lawrence Gostin, director del Centro Colaborador de la OMS sobre Derecho Sanitario Mundial de la Universidad de Georgetown. Según Gostin, la ausencia de Estados Unidos en la OMS aumenta el riesgo de que enfermedades fuera de control crucen fronteras y desencadenen pandemias.
La retirada contempla, además, la interrupción de fondos federales destinados a la organización, así como el retiro del personal y contratistas estadounidenses que trabajan con la OMS.
La decisión de Trump recuerda su gestión en 2020, cuando, en medio de la pandemia de COVID-19, ordenó la salida de Estados Unidos de la OMS, argumentando una supuesta parcialidad de la organización hacia China. Esta medida fue revertida por Joe Biden en su primer día en el cargo, en enero de 2021, marcando el regreso del país a la OMS.
Fundada en 1948 con la participación de Estados Unidos como uno de sus miembros principales, la OMS es el organismo de coordinación mundial para enfrentar amenazas sanitarias globales. Su trabajo incluye la distribución de vacunas y tratamientos en países vulnerables, el desarrollo de políticas de salud pública y la respuesta ante emergencias sanitarias internacionales.
Históricamente, Estados Unidos ha sido el mayor donante de la organización, contribuyendo con entre 160 y 815 millones de dólares anuales en la última década. La pérdida de estos fondos podría paralizar programas esenciales, como los esfuerzos para erradicar la poliomielitis, la salud maternoinfantil y la investigación de nuevas amenazas virales.
La resolución que permitió la adhesión de Estados Unidos a la OMS en 1948 exige un aviso previo de un año para su retirada. Si este proceso se completa, la organización enfrentará serios desafíos financieros y operativos, poniendo en riesgo su capacidad de respuesta a emergencias sanitarias globales.
La decisión de Trump ha generado críticas tanto a nivel nacional como internacional. La OMS lamentó la medida y destacó la importancia de Estados Unidos como uno de sus miembros fundadores y principales contribuyentes. La comunidad científica y los defensores de la salud pública han expresado su preocupación por el impacto que tendrá esta retirada en la lucha contra enfermedades globales y en la preparación frente a futuras pandemias.
