Por Redacción Curar con Opinión
Un estudio de orina simple y accesible podría convertirse en una herramienta clave para cambiar el abordaje de la salud renal y cardiovascular en la Argentina. Se trata de la relación albúmina-creatinina en orina (RAC), una prueba de rutina que permite detectar daño renal en etapas tempranas y, al mismo tiempo, identificar riesgo cardiovascular oculto, incluso antes de que aparezcan síntomas clínicos.
La relevancia de este análisis cobra especial importancia en un contexto sanitario atravesado por la alta prevalencia de hipertensión arterial y diabetes tipo 2, dos enfermedades que afectan a millones de argentinos y que suelen avanzar de manera silenciosa. Ambas condiciones deterioran progresivamente los pequeños vasos sanguíneos de los riñones y del corazón, favoreciendo la aparición de enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca, infarto y accidente cerebrovascular.
En este marco, la campaña global Detect the SOS, impulsada por el laboratorio Boehringer Ingelheim, busca concientizar sobre la detección precoz del daño cardiorrenal. La iniciativa tendrá visibilidad internacional con un spot protagonizado por Sofía Vergara y Octavia Spencer, que se emitirá durante el Super Bowl del 8 de febrero, y que invita a realizar controles médicos de rutina y prestar atención a señales tempranas del organismo.
La prueba RAC se realiza con una simple muestra de orina y es de bajo costo. Su valor radica en que la presencia de albúmina en orina indica alteraciones en los vasos renales y expresa un daño vascular que impacta tanto en los riñones como en el sistema cardiovascular. Por ese motivo, las principales sociedades científicas recomiendan su medición periódica en personas con hipertensión, diabetes, obesidad, antecedentes cardiovasculares o familiares de enfermedad renal crónica.
Sin embargo, especialistas advierten que el estudio está subutilizado, lo que implica que muchas personas llegan al diagnóstico en etapas avanzadas, cuando las opciones terapéuticas son más limitadas. Datos locales refuerzan la preocupación: cerca del 40% de los adultos con hipertensión desconoce su condición y uno de cada diez argentinos mayores de 18 años vive con diabetes tipo 2.









