Una de cada tres personas presenta un problema de salud mental en la Argentina

En Argentina, una de cada tres personas enfrenta problemas de salud mental, una estadística alarmante que pone de manifiesto la urgencia de abordar estas condiciones con sensibilidad y recursos adecuados. Entre los trastornos más comunes, la depresión destaca como el trastorno de estado de ánimo más prevalente en la población general.

Por Dr. Daniel Cassola

Esta semana se celebró el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una fecha clave (13-1) para reflexionar sobre la importancia de sensibilizar a la sociedad respecto a esta enfermedad. Este día tiene como objetivo fomentar la detección temprana, promover un tratamiento adecuado y reducir el estigma que acompaña a este trastorno silencioso pero devastador.

El Dr. Francisco Saurí, titular de la Cátedra de Salud Mental en Medicina de la Fundación Barceló, destaca que «como cualquier órgano del cuerpo, el cerebro también puede enfermarse. Es fundamental que las personas que padecen depresión puedan aceptarlo para ser tratadas con eficacia. Sacar a la luz esta dolencia es la mejor manera de pedir ayuda».

Uno de los mayores desafíos para quienes sufren depresión es pedir ayuda. El miedo al juicio social, la reticencia a ser medicados o el temor a realizar cambios drásticos en su vida suelen actuar como barreras. «La persona deprimida suele encerrarse en su propio mundo, por lo que la depresión es una enfermedad que no permite que la delaten. Obliga a su rehén a padecerla en silencio. Y aquí es donde el entorno debe estar alerta: es fundamental que sepa escuchar y, principalmente, que aprenda a no juzgar», recalca el Dr. Saurí.

El consumo de drogas y alcohol complica aún más el panorama de los trastornos de salud mental, creando un círculo vicioso de dependencia y empeoramiento de los síntomas. Las sustancias generan una falsa sensación de alivio, un «respiro temporal» que pronto desaparece, dejando tras de sí un malestar aún mayor.

«Las adicciones profundizan los desórdenes biológicos y sociales, llevando al aislamiento, la pérdida del trabajo y el abandono de actividades placenteras, factores que agravan los síntomas de la depresión», explica el Dr. Saurí. Por ello, es crucial combatir el estigma y educar a la población sobre las consecuencias del consumo de sustancias en el contexto de la salud mental.

El apoyo del entorno cercano es vital para quienes atraviesan una depresión. Frases comunes como “poné fuerza de voluntad” o “mirá las cosas positivamente”, aunque bienintencionadas, pueden resultar contraproducentes. La depresión disminuye la capacidad de la persona para actuar por voluntad propia, por lo que pequeñas intervenciones empáticas y la escucha activa pueden marcar una gran diferencia.

En un país donde una de cada tres personas enfrenta un problema de salud mental, es crucial no solo ampliar el acceso a tratamientos adecuados, sino también romper los estigmas y construir redes de apoyo que permitan a quienes sufren encontrar esperanza y recuperación.

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