Una investigación asocia una de cada cinco muertes con la mala alimentación
Por Dr. Daniel Cassola
Mucho sodio, pocas verduras y legumbres es una dieta peligrosa. Una de cada cinco muertes a nivel mundial –unos 11 millones de fallecimientos– se asoció en 2017 a una dieta pobre en buenos alimentos, lo que provocó enfermedades cardiovasculares, cánceres y diabetes de tipo 2, informó ayer la prestigiosa revista The Lancet.
El medio divulgó los resultados del estudio Carga global de enfermedad, que examinó las tendencias de consumo según quince factores dietéticos clave entre 1990 y 2017 en 195 países. Según los datos recabados, de las 11 millones de muertes atribuibles a una dieta inadecuada en 2017, unos 10 millones fueron por dolencias cardiovasculares; 913.000 por cáncer y 339.000 por diabetes de tipo 2. En comparación, el tabaco se asoció con 8 millones de muertes y la presión arterial alta se relacionó con 10,4 millones de muertes.
Si bien los autores del análisis advirtieron que hay “cierto margen de error”, porque no todos los datos estaban disponibles de la misma manera en todos los países, hay datos globales. El estudio concluye que los factores de la dieta con más incidencia en los fallecimientos fueron el excesivo consumo de sodio junto con la insuficiente ingestión de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y leche.
En paralelo, el consumo de comida insana supera los niveles máximos asumibles en todos los países analizados. Esto ocurre sobre todo con bebidas azucaradas, aunque más con las carnes procesadas y la sal.
Vale aclarar que los investigadores señalan que «las muertes se asocian más con no comer suficientes alimentos saludables que con comer demasiados de los que son malos para la salud». Los autores del estudio que publica The Lancet instaron a “coordinar esfuerzos a nivel global para mejorar las dietas mediante la colaboración entre las diferentes secciones del sistema alimentario y nuevas políticas para impulsar dietas equilibradas».
«Confirman además lo que hace años que sabemos, que una dieta pobre es responsable de más muertes que ningún otro factor de riesgo», declaró Christopher Murray, director del Instituto de Evaluación y medición de la salud de la Universidad de Washington.
