Por Redacción Curar con Opinión
Los tribunales argentinos han sido testigos del primer caso público de demanda contra la vacuna AstraZeneca, desencadenado por el reconocimiento de la empresa de que su vacuna contra el COVID-19 puede causar efectos secundarios poco comunes. La protagonista de esta demanda es una mujer que ha demandado a AstraZeneca y al Estado Nacional por daños y perjuicios, reclamando una suma millonaria. La demandante afirma haber sufrido el Síndrome de Guillain-Barré poco después de recibir la vacuna de AstraZeneca.
Flavia Ochoa, de 39 años y oriunda de Coronel Moldes, en el sur de la provincia de Córdoba, inició el reclamo primero en un trámite administrativo ante el Ministerio de Salud, sin éxito. Ahora ha llevado su caso a los tribunales federales de Río Cuarto, donde además busca que se declare la inconstitucionalidad de un artículo de la Ley de Vacunas que afecta la indemnización por daños.
El abogado Pablo Roca, representante de la demandante, afirmó que «aquí hubo un daño a la fe pública y al sistema de salud en general provocado por AstraZeneca». La demanda busca resarcimientos por diversos daños, incluyendo incapacidad sobreviniente, daño moral, pérdida de chance y daño emergente, entre otros.
El caso está ahora ante el juez federal de Río Cuarto, Carlos Ochoa, quien ha solicitado la opinión de la fiscalía sobre la competencia de la causa. La demanda detalla el calvario que ha vivido la demandante desde que sufrió el síndrome de Guillain-Barré después de recibir la vacuna, incluyendo tratamientos médicos, rehabilitación y la conclusión de que su vida se ha visto permanentemente afectada por esta condición incapacitante.
La presentación de la demanda también cuestiona la cláusula de indemnidad de la ley de vacunas, que impide acciones contra los fabricantes de vacunas. Se argumenta que el Estado actuó de manera negligente al no informar adecuadamente sobre los posibles riesgos de la vacuna y al presionar a las personas para que se vacunen.
Desde AstraZeneca, han expresado su solidaridad con cualquier persona que haya sufrido problemas de salud después de recibir la vacuna, pero se han abstenido de hacer comentarios sobre litigios en curso. Insisten en que la vacuna AstraZeneca-Oxford tiene un perfil de seguridad aceptable y que los beneficios de la vacunación superan los riesgos de posibles efectos secundarios extremadamente raros.









