Una nueva variante de covid preocupa a expertos de la OMS

En un nuevo giro, una subvariante del virus conocida como EG.5.1, surgida de la variante Ómicron, ha ganado terreno recientemente en países como el Reino Unido y Estados Unidos, lo que ha llevado a una mayor vigilancia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por Dr. Daniel Cassola

La OMS ha puesto a esta nueva subvariante, apodada «Eris», bajo su atenta observación. Según la definición del organismo, esta categoría de análisis se refiere a una variante del virus SARS-CoV-2 que presenta cambios genéticos que podrían tener implicaciones para las características del virus y representar un riesgo futuro.

A pesar de esto, la agencia sanitaria señala que el impacto epidemiológico de la subvariante aún no está claro y necesita una monitorización más precisa y una evaluación continua a medida que surjan nuevas pruebas.

Es un hecho conocido que los virus evolucionan con el tiempo, y el virus SARS-CoV-2, responsable del COVID-19, no es una excepción. La mayoría de estos cambios genéticos no tienen un gran efecto en las propiedades del virus. Sin embargo, algunos cambios pueden influir en su capacidad de propagación, la gravedad de la enfermedad, la eficacia de las vacunas, los tratamientos y otras medidas de salud pública y social, según la OMS.

Los primeros indicios de la subvariante EG.5.1 se identificaron en febrero de 2023, de acuerdo con datos proporcionados por la OMS. Desde mediados de junio hasta mediados de julio, la prevalencia global de EG.5 prácticamente se duplicó, y hasta ahora, se ha detectado en 45 países diferentes.

En los Estados Unidos, esta subvariante está ganando terreno, como destaca el eminente científico Eric Topol, fundador y director del Scripps Research Translational Institute. Topol informa que la variante EG.5.1 ha experimentado un notable aumento en las últimas dos semanas, pasando de representar el 11% al 17% de los casos analizados.

Por su parte, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) reporta que la subvariante EG.5.1 se está expandiendo en el país y ya representa una proporción significativa de los nuevos casos. A fecha actual, aproximadamente el 14.6% de los contagios en el Reino Unido son atribuibles a la subvariante «Eris», lo que la coloca en segundo lugar detrás de la variante Arcturus XBB.1.16.

En julio, la OMS clasificó a la subvariante EG.5.1 como una «variante bajo vigilancia», un estatus que se sitúa un paso por debajo de una «variante de preocupación». Según las autoridades de salud del Reino Unido, la subvariante EG.5.1 se identificó inicialmente como una señal de alerta el 3 de julio de 2023, debido a un incremento en los informes a nivel internacional, especialmente en Asia. Más adelante, el 31 de julio de 2023, se elevó de categoría y fue reconocida oficialmente como una variante. Esto permitirá un análisis más detallado de sus características y potencial impacto.

Aunque la subvariante «Eris» está ganando terreno en el Reino Unido, la Dra. Mary Ramsay, jefa de inmunización de UKHSA, ha tranquilizado a la población en lo que respecta a la gravedad de los casos. Según la experta, ha habido un leve aumento en las tasas de hospitalización en varios grupos de edad, especialmente en los ancianos. Sin embargo, las admisiones hospitalarias en general siguen siendo muy bajas, y no se ha observado un aumento similar en las admisiones a la unidad de cuidados intensivos (UCI). La situación se mantiene bajo vigilancia constante.

.

También te puede interesar...