El pueblo bonaerense no sale de la conmoción: murió una enfermera y otra está en coma. No está confirmado que los pacientes tengan gripe A. La hipótesis de una bacteria intrahospitalaria y las explicaciones oficiales.
Podría ser una película tipo Contagio. O una novela de terror de Stephen King. Pero ocurre a 140 kilómetros de Buenos Aires y las noticias llegan como en sordina a la gran capital.
Se sabe muy poco: una enfermedad misteriosa provocó la muerte de la jefa de enfermeras del hospital de Carmen de Areco, tiene en coma a otra y afectó a otras nueve personas donde ambas trabajaban. Las autoridades sanitarias provinciales obligaron al cierre no sólo del Servicio de Terapia Intensiva donde se dieron los casos sino también de toda la institución. Los primeros resultados de los análisis de laboratorio sugirieron que el virus de la influenza A sería el causante de la afección mortal. Pero ni el mejor instituto especializado en gripe de la Argentina, el Malbrán, pudo confirmar la cepa de gripe causante del brote. Hasta el momento, las hipótesis que maneja el Ministerio de Salud de la Nación son tres: el brote podría haber sido causado por el virus de la gripe A, por la bacteria Legionella o por el hongo que produce la histoplasmosis. La confusión y el miedo van de la mano. Mientras las enfermeras de Carmen de Areco fatigaban las calles en demanda de información veraz y de garantías para volver a su trabajo, el pueblo se sumía en la desconfianza. La ausencia durante varios días del intendente Marcelo Skanski, elegido por el partido vecinal Nueva Alternativa Carmena, no ayudaba a calmar los ánimos que atraviesan aún la localidad vecina a San Antonio de Areco. Es preciso desandar el camino sinuoso del brote para tratar de entender la misteriosa enfermedad. Andrea Gordillo, de 38 años, había viajado junto con una amiga anestesióloga y sus cuatro hijos a Orlando (Miami) entre el 20 y el 30 de diciembre pasado. Precisamente por entonces, Estados Unidos experimentaba una seria epidemia de gripe, con miles de enfermos y varios fallecidos, causada mayormente por el virus de la influenza A H3N2. La epidemia de influenza aflojó en Norteamérica recién la semana pasada, según el CDC (Centro de Control de Enfermedades de EE.UU.). Pero aún hay casos nuevos todos los días, por lo que conviene que los viajeros argentinos se vacunen al llegar allí, si se van a quedar en Estados Unidos más de una semana. Como sea, lo cierto es que el virus de la influenza demora menos de 10 días en manifestarse. Andrea regresó a la Argentina el 30 de diciembre y festejó el fin de año con amigos y familiares en Carmen de Areco sin ningún síntoma, al igual que las personas con las que viajó en el avión, que no enfermaron. El 20 de enero Andrea comenzó a tener un fuerte dolor de cabeza, fiebre alta, dolores en el cuerpo, dificultades para comer, náuseas y fotofobia (imposibilidad de mirar la luz). Una placa de los pulmones no reveló nada anormal. Pero dos días después, sus pulmones tenían manchas y Andrea comenzó con dificultades para respirar. Otras ocho enfermeras del Hospital Subzonal Nuestra Señora del Carmen que rotaron por la Terapia Intensiva manifestaron en los siguientes días síntomas digestivos o respiratorios. Según relata Rosa Fernández, enfermera del Hospital que no enfermó, se trató a los pacientes con el antiviral Tamiflú (oseltamivir) y también se les suministraron antibióticos. «Nosotros tuvimos casos de gripe A en 2009 y no eran como los que vimos ahora. Esto no es gripe A, se parece más a la neumonía pero no sabemos qué es», expresa Rosa desde Carmen de Areco. Las enfermeras recibían la vacuna antigripal todos los años, aunque es posible que alguna no se la hubiera querido aplicar. «Algunos dicen que si te la das, te agarra gripe más fuerte, pero yo no hago caso, me la apliqué siempre», asegura Fernández.
Todos los veranos hay casos de gripe, y de hecho la semana pasada se reportaron dos casos de gripe A en Mar del Plata y otro en La Plata.» por otras enfermedades en terapia intensiva terminaron muriendo por problemas respiratorios, pero no hay confirmación de que hubieran tenido gripe. El infectólogo Favio Crudo, especialista del hospital de Carmen de Areco, vio a Andrea Gordillo el 22 de enero, un día antes de irse. «Andrea me dijo que estaba con fiebre y dolores musculares desde seis días atrás, y la mandé a la casa», relata el infectólogo a El Guardián. «Pero a otra doctora, Andrea le dijo que hacía tres días que tenía fiebre. Ahora no sabemos si eran tres o seis días de fiebre, por eso es difícil calcular el tiempo de incubación de la enfermedad y descartar que fuera gripe», explica Crudo. A pesar de que se señala a la jefa de enfermeras que falleció como la «paciente cero» del brote, el Ministerio de Salud nacional baraja ahora la posibilidad de que no fuera Andrea Gordillo la primera en enfermar. El primer paciente podría haber sido una joven de un pueblo cercano que tuvo un accidente de tránsito y fue derivada con un traumatismo de cráneo a la terapia intensiva del Hospital de Carmen de Areco. La joven accidentada podría haber llegado con el agente infeccioso a cuestas, que luego se diseminó entre las enfermeras que rotaron por la Terapia Intensiva durante enero. Tanto la joven de 16 años como la enfermera Gordillo y otras dos personas dieron positivo en el análisis genético (PCR) para gripe A. Esto significa que tenían ADN del virus de la influenza en sus células. Sin embargo, los estudios para detectar los tipos o cepas del virus dieron negativo, tanto para el tipo Hl (el de la gripe pandémica de 2009) como para el tipo H3 (el de la gripe de este año en EE.UU.), según Jaime Lazovski, subsecretario de Relaciones Sanitarias e Investigación del Ministerio de Salud de la Nación, que está a cargo del instituto Anlis- Malbrán. Otras seis muestras de pacientes analizadas en el Malbrán dieron negativo a la gripe A. «Es una situación compleja, atípica, aún son todas hipótesis», afirma Lazovski . «Todos los veranos hay casos de gripe, y de hecho la semana pasada se reportaron dos casos de gripe A en Mar del Plata y otro en La Plata. Pero no estamos en temporada de contagio masivo, que es el invierno. No hay circulación viral epidémica», reflexiona el funcionario. El brote de Carmen de Areco pudo ser causado por el virus de la gripe A, pero también podría haber sido provocado por la bacteria Legionella, que causa una enfermedad que se transmite por el agua y el aire acondicionado. Alejandro Collia, Ministro de Salud dijo que no se trata de un brote de gripe A sino de una bacteria intrahospitalaria. De las otras ocho enfermeras que fueron afectadas por el extraño brote, una está en coma en La Plata.
Causas. Analizan si es el virus de la influenza A, la bacteria Legionella o el hongo Histoplasma. Legionella en las muestras de los 10 pacientes que llegaron al Malbrán», reflexiona Lazovski. «Respecto de la histoplasmosis, también podría ser causante del brote, pero los análisis de sangre dan negativos», agrega Lazovski. En el Malbrán no se logró cultivar ninguna muestra para aislar el agente patógeno. Tampoco se enviaron muestras de sangre o tejido al CDC de Estados Unidos, que tiene los sistemas más avanzados de diagnóstico. «Lamentablemente, las muestras vinieron muy mal, no tenemos suficiente material para rehacer los análisis», reconoce Lazovski. «Hay que hacer estudios epidemiológicos y análisis ambientales, que están a cargo del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. En el Malbrán, esta semana analizaremos la autopsia de la enfermera. Y, dentro de tres o cuatro semanas, nos sentaremos con expertos para evaluar todas las evidencias y llegar a un diagnóstico», afirma Lazovski. El ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, llegó a Carmen de Areco el martes pasado y contestó las preguntas de familiares, trabajadores sanitarios y periodistas. Para sorpresa de muchos, Collia dijo que la causa del brote no es la gripe A sino una bacteria: «Es una infección provocada por una bacteria muy rara en la Argentina con sobreinfección por gripe». Tras designar a Juan Coll, ex director del hospital de Adrogué, como nuevo director del Hospital de Carmen de Areco, el ministro provincial prometió que enviaría más ambulancias para trasladar a los pacientes a hospitales cercanos. «La situación de crisis está controlada», insistió Collia, quien deslizó la promesa de construir un nuevo hospital en el pueblo. Por su parte, las enfermeras le entregaron un petitorio. Y siguieron con las marchas. El martes por la noche, cortaron la ruta 7 en la entrada a Carmen de Areco, reclamando «justicia y verdad». El periodista Nahuel Villegas, que viene siguiendo el brote del Hospital desde su programa radial en FM Sol, asegura que «fue una marcha multitudinaria, participaron alrededor de 1.500 personas, que es mucho en un pueblo de 14 mil habitantes». Al cierre de esta edición, el hospital continuaba cerrado, mientras técnicos provinciales analizaban muestras del aire y las superficies en busca de la bacteria Legionella. «Me inclinaría a pensar que el brote fue por gripe A, pero no tenemos información oficial aún», señala Jorge San Juan, jefe de Terapia Intensiva del Hospital Muñiz. ¿Podría la autopsia de la enfermera dar un diagnóstico sobre lo que causó el brote? «Sí, hay un patrón de daño pulmonar que es indicativo de influenza, así que con la autopsia se podría saber si la gripe A fue causante de su enfermedad», dice San Juan, quien encabezó la comisión de expertos durante la pandemia de la gripe A en 2009. La directora del Hospital Nuestra Señora de Carmen de Areco, Laura Gainolo, y la subdirectora, Soledad Arias, renunciaron el miércoles 13. Resta esperar los resultados de los análisis del Malbrán y la provincia de Buenos Aires, que decidirán no sólo el diagnóstico sino también la reapertura del hospital. Mientras las autoridades nacionales, provinciales y municipales se pasan la pelota, lo único seguro hoy es que habrá que vacunarse contra la gripe a comienzos de marzo, cuando llegue la nueva vacuna que incluye las cepas de la influenza A H3N2 y HlNl, combinada con la de influenza B. Los médicos y los enfermeros de los hospitales, muchas veces renuentes a recibir la vacuna antigripal, deberían dar el ejemplo este año. Sólo la transparencia derrota al miedo. El Guardian.-









