Las demandas del paro nacional, para hoy y mañana

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Moyano, de la CGT y Micheli de la CTA en primer plano.

Por Dr. Daniel Cassola

En ocasión de otros días como el del hoy hemos dicho que todo paro es político. Se trata de la forma de expresión que tienen los trabajadores organizados para poner sobre la mesa sus demandas. Tanto no concurrir al trabajo de forma sincronizada, como movilizarse y elevar reclamos constituyen una acción política.

Lo que nos proponemos hoy es analizar cuáles son las demandas concretas detrás de esa gran acción política que es un paro nacional.

Una buena síntesis de los reclamos la dio hace horas el titular del sindicato de transporte UTA, Roberto Fernández. Dijo textualmente: “El Gobierno debe entender que con el estómago y la salud no se jode”.

Vamos por partes. Primero la salud. Como les comentamos en los últimos días hay una gran demanda de los sindicatos que tiene que ver con los fondos de las obras sociales constituidos por el aporte de los trabajadores.

Se calcula que alrededor de 300 millones de pesos por mes van a un fondo de redistribución solidaria para que las obras sociales puedan continuar funcionando. Ese fondo ascendería a 28 mil millones de pesos. No hay datos oficiales y los titulares de las obras sociales sindicales dicen que el Gobierno solo habilita esos recursos cuando lo cree conveniente políticamente. Esa dinámica afecta el funcionamiento del sistema de la seguridad social.

Por otra parte, y para seguir con la frase de Fernández, tenemos al estómago. En verdad, más que al sistema digestivo, el sindicalista está haciendo referencia a otro órgano, mucho más sensible: el bolsillo.

A pesar de los anuncios hechos recientemente, muchos trabajadores continúan afectados por el pago de ganancias. Si bien subieron las alícuotas que se imponen, todo aquel que gane más de 15 mil pesos se ve afectado por el tributo.

Quienes realmente tienen problemas para cubrir las necesidades que dicta su estómago son los jubilados. Por ello se incorporó a los reclamos el pedido de un aumento de emergencia de cuatro mil pesos. Hoy la jubilación mínima está por debajo de la línea de pobreza de cualquier indicador económico.

Todas las demandas de los trabajadores se relacionan con el desgaste de un modelo que consume muchos recursos pero que ya hace años que no crece. La inflación y los impuestos han hecho una suerte de ajuste sobre el ingreso. Esa es la base del reclamo.

Luego están las interpretaciones políticas. A solo un par de meses de las elecciones primarias este parece ser un paro para hoy y para mañana. Los sindicatos que hoy son opositores le están demostrando al futuro gobierno, sea quien fuere, que con solo un poco de coordinación pueden parar el país.

Y así volvemos al principio del comentario. Si bien hay reclamos económicos muy concretos, este, como tantos otros, es un paro político.

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